El Compact Disc es un medio prácticamente obsoleto, sin embargo, nadie puede discutir que marcó un antes y un después.

Fue el primer formato que llevó la música de calidad a las masas. Ya que, si bien los discos de vinilo tienen la capacidad de sonar bien, la realidad es que depende muchísimo del reproductor (la púa y toda la circuitería análoga que transforma las vibraciones desde los surcos en sonido). Sin embargo, el CD al ser un medio digital solo depende de un conversor análogo digital y un amplificador. Musicalmente, un CD puesto en un Discman chino de U$S 50 sonaba igual que si lo poníamos en una compactera Technics. Eso si, luego podríamos discutir durante horas el proceso de ecualización y de reproducción – ejem, parlantes – pero el concepto se entiende.

El CD fue el rey de los formatos y a nivel calidad, al día de hoy es muy difícil encontrar a alguien que pueda discernir un medio superior a ojos cerrados. Antes de él, la evolución de los formatos era muy marcada. Ahora, donde muchos hablan de formatos lossless, la realidad es que pocos podrían discernir entre un CD y un FLACC de altísimo bitrate.

Sin embargo, en los años mozos de del CD – que también supo ser el único e indiscutido medio multimedia, desde enciclopedias hasta juegos de PC y Consolas – existieron compañías que intentaron hacer revisiones del formato, tal cómo lo hizo Universal/JVC con el Super High Material CD o mejor conocido cómo su acrónimo, SHM-CD.

SHM-CD: Desde Japón, con amor

El SHM-CD no fue ni más ni menos que una versión mejorada del CD pero que para fabricarlo se utilizaba material de policarbonato de alta calidad y transparencia mejorada, también desarrollado para su uso en pantallas LCD. Estos discos eran compatibles con cualquier reproductor de CD pues eran… básciamente CD’s. La diferencia principal era que el nuevo material evitaba saltos y “rasguños” del láser. Según los fabricantes, también se lograba una distorsión total más baja y una mejor musicalidad. Durante años, Universal Japan reeditó miles de de álbumes en su catálogo en el formato SHM-CD.

CD: Deep Purple – Live In Japan (SHM-CD Japanese WPCR-13113)

Según reviews que leí en varios sitios, el SHM-CD sonaba diferente que el CD normal, aún al haber sido creado con los mismos maestros (que fueron remasterizados en Japón sin el uso de ecualizadores o compresores). Pero a su vez y a ciencia cierta, la realidad es que es imposible que un formato 100% digital y que sea retrocompatible con el lector del medio (AKA Láser) pueda tener diferencias en el brillo de los medios o en la profundidad de los bajos. Lo que sucedió por entonces es básicamente un “efecto placebo” entre los audiófilos.

Lo que si, no se discute, es la diferencia de durabilidad que existía entre un CD común y estos CD’s japoneses.

He oído más definición, más aire, texturas y matices más suaves, mucho más profundidad, una sensación dinámica más grande a nivel micro y macro” dijo algún experto por ahí, pero estos hermosos adjetivos se chocan con la realidad cuando usamos un espectrograma y analizamos las ondas entre un CD y un SHM-CD. Por si no entendieron y para hacer una analogía, estas personas explicaban algo así como que la misma fotografía en JPG se veía mejor por venir en un pendrive más duradero que otro.

La realidad es que, probablemente, algún pequeñísimo cambio en el remastering a favor del “nuevo viejo formato” existió.

Más información: CHWStereophileSteve Hoffman

 

7 Comentarios

  1. Tambien estuvo el mini-disc de sony…casi lo compro.

    Y algo que nuca supe bien como funcionaba y/o que era en los cd’s, era la pelicula negra que traian los cds de ps1…no se rallaban nunca esos!

    • Los CDs tienen la información grabada en la parte superior.

      Si tenían una capa de pintura o alguna gráfica completa duraban mucho mas que si no tenían nada.

    • Exacto, la mayoría de la gente no entiende que el CD tiene un limite lógico de 16 bits… los nuevos formatos Loseless trabajan en archivos a 24 Bits y 96Hz promedio es decir el doble.

      Y no estoy de acuerdo con lo que dice Guillermo de que no es perceptible la calidad, al contrario es muy diferente la mejora pero depende que el archivo de audio sea remasterizado de la cinta original en 24 bits y el reproductor que uses soporte esa calidad.

      Saludos.

  2. El minidisc tenia compresión y se notaba. podías escuchar en los momentos mas tranquilos de las grabaciones como el audio se “granulaba”.

  3. “la realidad es que pocos podrían discernir entre un CD y un FLACC de altísimo bitrate”… Guille, si te referis al FLAC, es imposible que alguien detecte diferencia real porque es identico bit a bit; al descomprimirlo. FLAC es como “un ZIP para WAV’s”

  4. Acaso el FLAC no era una compresión sin pérdidas? así como el PNG, para hacer una analogía.

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