La modernidad en la que vivimos muchas nos quiere traer las cosas buenas del pasado, pero también trae algunas malas.

Desde hace unos pocos años a la fecha, se han vuelto a poner de moda las famosas cintas de audio, mejor conocidas – o conocidos – como «casetes», un formato de grabación de audio que revolucionó a la industria allá en los 70’s con esa capacidad que le permitía a cualquier hijo de vecino con un radiograbador grabar audio (algo que en su momento preocupó en demasía a la industria) ya sea de otro casete si el deck era de doble casetera, de la radio o incluso la voz en caso de contar con micrófono.

Los casetes fueron la vía en la que los nacidos a principios de los 80’s arrancamos con la música. Los TDK eran lo más bueno, bonito y barato que conseguíamos, y por lo general preferíamos la versión con carcasa transparente. Recuerdo al día de hoy comprar unos 5 cada vez que iba al centro con mi vieja y luego ponerme a escuchar la radio con la intención de enganchar algún tema que no esté «pinchado» con la voz del locutor o algún aviso de la radio.

Luego y de poco, comenzaron a hacerse populares los CD’s y como las grabadoras de CD’s vendrían varios años después, las disquerías te grababan un CD en un casete. Cómo olvidar el hecho de que si el CD valía $20 un casete grabado costaba $5. Obviamente esto era bastante ilegal y muchos dueños de disquerías hicieron fortuna en esta época.

Un medio muy dependiente de la calidad (de todo)

Es bastante complejo juzgar a los casetes. Es mas fácil hablar de la calidad del CD y la del vinilo. Medios que dependen más donde son reproducidos (en el vinilo importa mucho la púa) que del medio en sí, que no varía. Pero los casetes son un quilombo.

Voy a tratar de hacerlo simple porque nunca lo tuve demasiado claro, pero cómo este artículo es más de divulgación que destinado a los audiófilos – que a esta altura se deben estar agarrando de la cabeza – me voy a animar a explicar algunas cosas, aunque van a terminar con la misma conclusión: los casetes fueron una poronga, hasta que se demuestre lo contrario.

El tema es así: no existió un tipo de casetes, sino varios. Mejor dicho, 4.

Los IEC Tipo 1 (Normal) fueron las más conocidos. Eran los más baratos, los que usamos casi todos y son las culpables de que ahora diga que fueron una poronga. La cinta, literalmente hablando, eran deóxido férrico gamma y tenían una ecualización de 120µs.

Los IEC Tipo 2 (High Bias) fueron otros bastante conocidos. Eran el sueño de todo pibe en los 90’s que todavía no llegaba a una compactera. Estaban desarrollados con un proceso de cobalto combinado con una técnica de double-coating con el objetivo de incrementar el volumen promedio de salida de la cinta. El material era dióxido de cromo y requerían una ecualización de 70 µs.

Después existieron los Tipo 3 y 4 (esta última totalmente de metal) que según comentan tenían características que las convertían en un medio con mejor calidad de sonido que un CD. Aunque el precio las convirtió también en objetos solamente para profesionales.

Hasta acá podríamos decir… Bueno, no era tan difícil, ya que te comprabas casetes de cromo y listo. Pero no… no era tan así.

Como dije mas arriba, el medio dependía de la calidad de todo. O sea, no dependía solamente del casete en si mismo, y acá es donde debemos mencionar a los reproductores: las famosas caseteras, más precisamente a la cantidad y calidad de cabezales que tenían.

Y acá es donde el 90% de las personas llegamos a tener una casetera de gama baja o cómo mucho gama media y queríamos reproducir un casete de cromo que probablemente había sido grabado en una casetera Nakamichi con tres cabezales. Más o menos cómo si el maestro pizzero de Guerrín nos hace una muzza, y nos dice «hacela en el horno de tu casa» y nosotros la metemos en una cocina Volcán que nos costó 20 lucas.

Lamentablmente, la calidad de un casete Tipo 1 reproducido en una casetera estándar era mala. Generaba una especie de sonido de fondo al que uno se terminaba acostumbrando más por cariño que por otra cosa. Incluso un casete Tipo 1 en una buena casetera no sonaba del todo bien, ya que como dijimos antes, era un medio bastante limitado.

Recién pude escuchar un casete de verdad cuando fui a la casa de un ex compañero de trabajo, muy audiófilo, que me hizo escuchar un Sony Metal XR en una casetera Nakamichi que tenía un sistema de giro de casete automático que era realmente increíble. Ese día entendí que cuando un audiófilo defiende el casete es porque defiende ese tipo de casetes y en ese tipo de caseteras y no defiende a las generales de la ley.

Que el revival no nos aleje de la realidad

Ya aclaré que puede sonar increíble. Pero… el casete, para la gran mayoría de los usuarios fue un medio bastante choto. Sonaba mas o menos, uno no podía elegir la canción (teníamos que adelantar mas o menos a ojo) y había que sacarlo y darlo vuelta en la mayoría de las caseteras. Hoy, existe un revival bastante snob de los casetes, de hecho, el Walkman que se ve en la foto de portada corresponde a un proyecto de crear un reproductor portátil pero con características modernas. Algo que me encantó del It’s Ok es que es compatible con auriculares bluetooth, pero queda ahí, porque me pongo a pensar lo increíblemente superior que es cualquier MP3 de 192kb que solamente queda en un «es lindo, pero no me lo compraría».

Audiófilos, téngame piedad. Sólo soy un aficionado.

11 COMENTARIOS

  1. Max

    He notado cierto auge de los casetes y no podría estar más de acuerdo con todo lo expuesto.

    Sufrí los casetes por mucho tiempo porque en casa nadie le daba bola a la música y no se pensaba en comprar un equipo con CD. Repito lo de la nota, son poco prácticos, suenan mal, se gastan al uso, el arte de tapa no se aprecia como el caso de los vinilos, en fin una porquería.

  2. El nuevo reproductor vendra con un smart pen para rebobinarlo?

  3. Diego M. - PepiMDQ

    Soy un viejo usuario de casetes (tengo 42). Tengo una suerte de amor-odio a esa tecnología. En el odio está claramente que como afirmás, la calidad no solo viene del casete sino de la grabadora y del material a grabar. Yo consumía casetes TDK y otros re berretas. Me armaba «compilados» de la radio… con todas las contras que mencionaste. Era una cagada… pero tambien era una aventura obtener un tema entero, cosa que los milenials no entenderían jamás.

    Y en el amor a esos rectángulos plásticos: a los 15 años aproximadamente mi viejo se cae en casa con un casete grabado de un tipo que hace «bromas por telefono». Mi primer casete de Tangalanga (Dr. Rabufetti o como lo quieran llamar).
    Era una copia, de copia, de copia de otra copia. Era una basura auditiva, pero al mismo tiempo era una joya que pocos tenian.

    PD: Acá en Mar del Plata hay una pizzeria que se llama SoloPizza y hace EXACTAMENTE eso que indicás. Serán las mejores pizzas sin cocinar… pero cuestan casi el doble que una que te llega calentita a tu casa. Unos ladris.

  4. Lean

    Mis inicios con la música también fueron con el casete… tenía en casa un equipo Philips con doble casetera que ademas de eso te permitía grabar y reproducir los casetes con el sistema de reducción de ruido dolby b.. mas allá de usar los TDK que era lo único que se conseguía en mi ciudad se lograba un sonido mas que aceptable.. me grababa los cds o temas de la radio y después los reproducía en un Walkman Sony japonés también con autoreverse (era la genialidad para mi en ese momento jaja) y tenia también un buen sonido…

    Y quería agregar que, por ejemplo, el estéreo del Ford Escort de segunda generación (el redondito) mas especificamente en la versión full que estereo ese que era doble din con los botones todos medios redondeados tenia una función que adelantaba o atrasaba de a un tema el casete… no recuerdo el nombre de la función pero si permitía adelantar de a un tema (o si la canción tenia algún silencio adelantaba hasta ahí), limitaciones de la época pero fue un gran avance para el casete, desconozco lamentablemente otro auto o equipo de audio que haya traido esa función.

  5. Aereon Frostmoon

    Sera una garompa si pero recuerdo mi cariño por mi walkman trucho en esos años, cuando me lo dieron me voló la cabeza lo adoraba.

  6. Luis Lara

    Las famosas y míticas Nakamichi Dragón.

  7. Gabagabahei

    Yo si voy a defender los cassettes.

    NO era un medio de almacenar música.

    Era un medio para consumir música directamente, intercambiarla, disfrutarla en el coche, reproducirla haciendo deporte, e incluso para los propios músicos vendiendo «maquetas» en sus conciertos o músicos que no disponían de grandes disqueras y le era mas económico vender en cassette.

    No creo que ninguno que vivimos esa época y que tuviera una copia en cassette de un disco considerara que tenia «realmente» esa música, teníamos una copia para disfrutar la música, para darle hasta un maltrato, a uno si realmente le gustaba esa música se esperaba a tener dinero y comprar el CD o el Vinilo.

  8. Leonmafioso

    He tenido una relación de amor/odio hacia ellos. La verdad es como comentas, que cuando llegaba un buen cassette a casa, era una delicia escucharlos. Sin embargo, a veces era una pesadilla y daba dolores de cabeza su reproducción. En cintas de baja calidad se oía ese molesto zumbido de siseo que arruinaba la experiencia.

    Todavía recuerdo que mi padrino favorito tiene un tocacintas Technics RS-641 y unas cuantas cintas de buena calidad del tipo 2, las cuales eran una delicia de escuchar, se eliminaba totalmente el siseo y la separación de los canales era inimaginable. Recuerdo haber escuchado allí una grabación de Pavarotti con una calidad que juraba yo en ese momento inigualable.

  9. Armando

    Que te puedo decir… Tengo 39 tuve cassettes, escuché, grabé… Tuve «walkman» marca Sondi, nunca pude comprarme un Sony bueno.

    Sufrí mucho con varios aparatos de esa época. A partir del CD de audio comencé a disfrutar mucho más! (0 nostalgia).

  10. Noobsaibot73

    Fui usuario de cassettes, por dos razones, una informática (los ordenadores de 8 bits de la época (Sinclair ZX Spectrum, Amstrad CPC, Commodore, MSX, Thompson, Sord… usaban este medio como método principal de cargar o grabar programas y juegos, y la segunda y obvia, musical…

    Los cassettes tipo I eran malillos, por supuesto, pero es que entonces no lo eran, porque no había nada mejor, son malos desde el punto de vista actual, entonces, eran un medio barato de escuchar música, sin tener que estar frente a un tocadiscos.
    No te digo la movilidad que dio el Walkman a los usuarios… Podías escuchar música en cualquier parte, algo impensable hasta ese momento…

    Las primeras cintas podían tener poca calidad para escuchar música, pero entonces no lo sabías, las escuchabas y sonaban bien, hoy, comparándolas con el sonido de un DVD o BR, pues no hay color, pero si las escuchas, pensando que eran lo más avanzado del momento y no las comparas con la tecnología actual, no solo descubres que no está tan mal, sino que eran polivalentes, como un DVD o BR actual. Igual que en un DVD o BR actual metes música, una película, un juego… En las cintas de entonces grababas juegos, audio… Como en el videojuego «Trantor» (Cara A el juego y Cara B la melodía…).

    Ya ves, tan malas no eran… Y conforme pasó el tiempo mejoraron mucho, tengo por ahí alguna tipo IV que reproducía en un equipo Technics de última generación (ya no lo tengo) y sonaba mejor que un CD.
    Y otra cosa, no tenías que adelantar la canción «a ojo», eso solo lo hacías si eras un chapucero, porque en la inmensa mayoría de los reproductores de cassette (de doble pletina, de sobremesa, Walkman… ) tenías algo llamado «Contador lineal de cinta», que podías poner a cero y ver cuándo empeza una canción (lo anotabas) y cuándo terminaba (lo anotabas) y así, no tenías que hacerlo a ojo.

  11. Diego

    El cassette, para mi fue la forma mas economica y directa de entrar en el Maravilloso Mundo de la Musica, tendrian que volver de forma masiva. Los primeros que tuve fueron Iron Maiden *Killers*, Kiss *Dressed to Kill* y no te puedo expilcar lo bien que sonaban esos Cassettes, no entiendo cuando dicen que no se escuchaban bien.

    Me gusto siempre escuchar mi musica, podia grabar ensayos y corregir y escuchar, con un simple grabador. Creo que somos rehenes del Streaming.

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