Cuando estaba en la secundaria y los celulares aún tenían teclado físico por defecto, cerca del 4to año, uno de los muchachos amigos empezó a utilizar la expresión fané. Ninguno de nosotros, ni siquiera él, sabía bien de qué extraño lugar del lunfardo había salido tal adjetivo, que también usábamos normalmente como un verbo, onomatopeya y todo lo que se les ocurra. Si bien teníamos una idea vaga de que fané significaba, efectivamente, cansado, estropeado, fuera de moda como lo dice la RAE, nosotros lo usábamos de latiguillo interno. También nos acostumbramos a decir “In The Kitchen”, en la cocina, en lugar de En el horno, con la palabra cambiada para no ser tan obvios.

Algo así debe haber sucedido en nuestros días pero a escala más o menos global con la tan mentada palabra Millennial, que hace referencia dentro de la sociedad señaladora con el dedo en la que vivimos, a los jóvenes con smartphone, los consumidores de Youtube y youtubers; o básicamente a cualquier costumbre que consideremos novedosa y salida de nuestros espacios de comfort desde los que juzgamos al prójimo plácidamente.

Quizás por apuntar tanto con el dedo inquisidor, es que no nos da el tiempo de tipear en un teclado, o deslizar el dedo en una pantalla, para compenetrarnos un poquito y aprender el significado de lo que decimos. Los que lo hayan hecho, probablemente ya adivinarán el rumbo de este artículo, y los que no, se llevarán alguna que otra sorpresa y bastante alimento para los pensamientos. Ya que, como expondré, quizás el dedo inquisidor termine apuntando más cerca nuestro que a ése sobrino que pasa gran parte del día en la tablet.

No hay nada más millennial que saber la relación entre estos objetos.

El significado tácito que los medios le han asignado a Millennial no es otro que el que probablemente se deriva de la palabra milenio. Así, la creencia parece asignar a los menores de 18, o al menos a quienes crecieron durante los años 2000, la palabra asociada tantas veces a prácticas que se salen de la rutina. Especialmente, en el mundo de lo online, los intercambios socio-virtuales y las redes sociales; generalmente, en un sentido un tanto exótico cuando menos, despectivo en los peores casos.

Pero la realidad es que el significado de millennial no podría ser más distinto, y es que en el fondo describe mucho mejor a la generación que acusa a los millennials de serlo, que a los jóvenes pertenecientes según la sociología a otro tropo o generación. Porque la palabra se refiere efectivamente a los que vivieron el cambio de siglo, así como sus años precedentes. Claro está que aquellos menores de 18 ni siquiera existían cuando el 2000 llegó, y los menores a 5 o 4 años apenas si tendrán recuerdos de ello. Sumémosle a eso que el primer smartphone llegó en el 2007, y veremos que no hay forma en que los niños o jóvenes a los que denominamos millennials lo sean.

De hecho, si naciste entre 1980 y 1994, es decir si tenés entre 23 y 37 años, te tengo noticias: sos un millennial. Es más, sos un millennial de manual, y una vez que hayamos abordado las características del tropo etario, es probable que no sólo estés de acuerdo, sino que hasta lo veas con buenos ojos.

Las generaciones etarias

Siglos atrás, era complicado encontrar grupos divididos por edades que compartiesen sin siquiera conocerse buena parte de su idiosincrasia. Un mundo mucho más hostil, muertes más tempranas y divisiones infinitamente más poderosas que las de la edad, como por ejemplo las de clase y dinero, además de cambios históricos más lentos y graduales; imponían otro tipo de pertenencia.

El desbocado Siglo XX que pasó, presentó una dinámica tan arrolladora, que 31 años antes de que terminase, el humano ponía el pie en la Luna, cuando recién en 1903 los hermanos Wright volaban el primer avión. Como los sociólogos e historiadores empezaron a notar, el mundo avanzaba a una velocidad que permitía decir que, en la vida natural de una persona, este cambiaría enormemente, y que algunas características patrón compartiría dicha persona con los que experimentasen los mismos sucesos, períodos y situaciones históricas. Si a esto le sumamos que la cultura popular empezaba un meteórico ascenso a la relevancia, por medio de radio, revistas, luego televisores y demás, comprendemos que la gente tenía de golpe una gran cantidad de referencias culturales a las que llamar propias, con las que sentirse identificados, de forma parecida a lo que sucedía más antiguamente con los movimientos literarios o artísticos.

Los Millennials no son más que una de estas subdivisiones etarias, divididas por años o décadas, que comparten una serie de vivencias, formas de ver el mundo y recuerdos colectivos, producto de los sucesos que le hayan tocado vivir en su tiempo, así como de las tecnologías, guerras, conflictos y avances propios. Son los hijos o hermanos muy menores de la famosa Generación X, aquella que vivió los 80’s a pleno y marcó el rumbo de los 90’s a gusto. De allí que se los conozca también como Generación Y, que en inglés tiene doble significado, ya que la Y griega se pronuncia de la misma forma que la pregunta ¿por qué? (why). Siendo a su vez, hermanos mayores o directamente padres de las generaciones que los suceden, la Generación Z y la Generación T.

Sin embargo, las generaciones no son un horóscopo ni un mandato, ya que una de las características del ser humano es su diversidad e impredecibilidad. Son, en cambio, un estudio social, empírico, de las cosas que trascienden a las personas individuales, si se quiere, aquellos eventos que marcaron por algún motivo de forma indeleble a todos quienes fueran sus testigos; o que terminaron por moldear las personalidades e interacciones de los mismos.

Características de los Millennials

Los millennials son una generación definida por su capacidad de adaptación, algo compartido y legado por sus predecesores, pero enfatizado. Tecnológicamente hablando, vivimos la última etapa de la era analógica, su adaptación al igual que sus productos mejor logrados, como el ahora mítico audio japonés/alemán de los 80’s y 90’s. Si bien éramos muy pequeños para comprender todo esto, fuimos los primeros, casi conejillos de indias para muchas de las tecnologías que hoy son habituales y hasta obsoletas, además de que las tomamos con confianza y nos adaptamos en medio de todos los cambios.

Algo que muchos de nuestros predecesores de la Generación X eran más reacios a hacer. Quizás porque eran más grandes y ya habían visto casos fallidos como el Betamax, o tenían más recuerdos de hechos como la caída de los videojuegos del ’83, o sufrieron la burbuja punto com que casi se lleva puesta a Internet. Esta diferencia entre la capacidad y la aceptación de la adaptación es una de las lineas divisorias entre ambas generaciones.

Los Millennials vimos todos los formatos y no nos casamos con ninguno: ya sabemos que no son eternos.

En cambio, nuestros sucesores de la Generación Z, nacieron ya dentro de la era digital propiamente dicha, apenas conociendo las viejas tecnologías, comprendiendo mucho menos del funcionamiento intrínseco de las mismas, y dando ya por descartado cualquier intento de resistencia o desvinculación con el cambio tecnológico vestigial de la X.

Socialmente hablando, los millennials suelen postergar o directamente nunca realizar distintos ritos de paso a la sociedad adulta, como casarse, mudarse de la casa de los padres o inclusive, conseguir un trabajo fijo ad eternum como si realizaban nuestros padres o abuelos. Los compromisos a largo plazo, que ya eran vistos con ojos desconfiados por los X, para los Y son poco más que un sueño vago a inalcanzable. Además, la inserción de la tecnología en nuestras vidas es absoluta, y lejos de resistirnos a esto como nuestros padres, lo aceptamos y sabemos que de no evolucionar, quedaremos en el camino y seremos superados tanto en lo laboral como en lo social.

Es una generación abierta, con gran amplitud de ideas políticas, sociales, de género; y comparte el estandarte que le fue legado de conflicto con la autoridad, basándose más en la razón que en el respeto a tradiciones o rangos. Es, por ende y como siempre volviendo al tema de la adaptación, una generación altamente funcional, práctica y empírica, extremadamente autodidacta, aunque quizás demasiado idealista en su concepción del mundo. Esto le ha ganado el mote de Generación Peter Pan, debido a su exacerbado idealismo y postergación o directa negación a aceptar las normas sociales de envejecer y madurar.

Además, estudios mucho más complejos, interesantes pero por ello también más abiertos a debate, indican que el narcisismo y el enfriamiento de las relaciones interpersonales directas, aumentando el de las digitales, tiene sus orígenes en esta generación. Dote que de alguna forma de pasamos a nuestros hermanos menores o hijos, los pertenecientes a las generaciones Z (o Centennials por haberse criado más en el nuevo siglo) y T (por táctil).

Si bien es completamente cierto que habrán tantas variaciones como personas hay en el mundo, y también es posible que tengas entre 20 y 40 años y no compartas absolutamente ninguno de estos puntos, seguramente si estás dentro del rango etario, puedas reconocer a muchos de tus amigos, familiares y conocidos millennials con una, varias o todas estas características.

Aceptando y desmitificando al Millennial

Son incontables las veces que he escuchado, leído e intuido que la palabra millennial es usada como un peyorativo, cuando no, descalificando. En medios tradicionales, en Youtube, en artículos y en conversaciones. Es una extraña paradoja que aquellos que lo usan, para más inri, sean por lo general millennials ellos mismos, ya que los más viejos de la Generación X, si saben del tema la llaman Y, sabiendo su significado, y los Centennials y Táctiles, pobrecitos, aún ni siquiera saben que a los que insultan es a ellos, que en muchos casos apenas si están aprendiendo como es el mundo (o a hablar siquiera).

Y he aquí la paradoja más grande: los millennials, sin saberlo, son la generación misma que ha creado y alimentado lo mismo que ella critica. Porque, siendo sinceros, los jóvenes de la Generación Z, de menos de 20 años, y los de la T, de menos de 10, poco y nada pueden tener de control e influencia en el mundo. Los que estamos al mando del timón, o al menos somos el primer oficial al lado de la Generación X que lentamente transita hacia la vejez, somos nosotros. Somos la fuerza de cambio, de la juventud, los que nutren el sistema y dentro de poco seremos los más poderosos, si es que no lo somos ya.

“Somos los que crían a los niños táctiles, para luego criticarlos por ello”.

Somos los que encumbraron a Netflix, Facebook y Whatsapp, los que depredan el anonimato de Twitter, y los que hicieron que haya estados e historias hasta en Skype. Somos los que hicieron posible el streaming y los que lo pagan, los que soñaban con Steam y el multijugador, y los que pudieron vivir ambos, así como quienes les dieron relevancia cultural y económica a cosas como Instagram, Snapchat y Amazon. Somos quienes hicieron del smartphone lo que es, los que compraron las tablets y también quienes crían a los niños táctiles, a los que luego acusamos por esa misma característica. Somos el capitán del barco, y por ende, cuando criticamos las cosas del mundo actual, también indirectamente nos criticamos a nosotros mismos. Con la casualidad jocosa de que lo hacemos frente a un espejo, sin darnos cuenta que el de enfrente es reflejo. Quizás, no haya nada más millennial que uno insultando a otro con el adjetivo, siendo él en realidad. “¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo?

Aún es posible que entendamos esta autocrítica en forma positiva, y la usemos socialmente como un punto de inflexión para aprender. Las consecuencias de no hacerlo pueden hacer tambalear no solamente nuestro mundo, sino el de quienes vengan también. Ojalá, sinceramente, que no haga falta una burbuja punto com, un 11 de Septiembre o alguna Gran Depresión económica para que nos demos cuenta. Aunque el tan actual escándalo de Facebook y Cambridge Analytica, que hace tambalear al gigante de Internet, parecen indicar lo contrario.

El tiempo dirá si los millennials hicimos bien nuestra parte de la Historia, si aprendimos de los errores de nuestros mayores, educamos mejor y sin despreciar a nuestros menores, o si fuimos otro engranaje en la entropía universal. En esas cosas, tengan por seguro, el tiempo no perdona, no es tirano, sino justo.

10 Comentarios

  1. Soy Millennial yo pienso que somos la generacion que mas estudio osea que tuvimos posiblidad de ir a una universidad o hacer un terciario, pero el mundo laboral y esto que planteo es mundial no se adapto a nuestras capacidades o tiempos y tambien nos toca que hay mucha gente grande que no se quiere jubilar y eso hace que no podamos desarrollarnos laboralmente hablando porque no tenemos espacio.

    Despues en cuanto a la familia preferimos hacer pareja a casarse o simplemente ser solteros sin compromiso(salvo que ya hayas formado una familia estas al horno).

    Y tambien somos una generacion que quiere inmediatez como la misma internet y todos dicen que la vida no es asi, pero lo que plantean eso son mas viejos que vos pero no por eso mas sabios jajaja.

    Les guste o no dominaremos el mundo en algun momento, mientras en mi caso yo disfruto de cada momento y de vez en cuando con otro Millenials nos ponemos a contar las pavadas que haciamos de chico (no porque uno extrañe sino porque en poco tiempo se enberreto todo).

    ASI QUE SALUD MILLENIALS YA SERA NUESTRO TIEMPO.

  2. Excelente artículo! Una millenial diciendo presente. Creo que además lo más fuerte que tenemos que vivir es romper la creencia de que el menor no le puede enseñar al mayor. Me suele pasar en el trabajo.

    Saludos!

  3. Soy de los millenial que se nombran en el texto. Nací en el 86 y vi lo mejor de la época análoga, la introducción a lo digital, el mp3, y ahora los hijos que se crían (no digo educan por que varios estudios demuestran el creciente grado de problemas relacionados al desarrollo mental de la generación T) con la tablet. Creo desde mi punto de vista que como dice el autor, somos la generación mejor preparada, la que sabe que lo que es el ultimo invento hoy, mañana puede que no este. Y convivimos con eso y estamos adaptados para esperar algo que lo reemplace. Somos los que seguimos esperando que los grandes y viejos sabuesos que manejan las empresas/economías, se den cuenta que aveces preferimos trabajar menos horas por menos salarios, o trabajos flexibles en su lugar. Que deseamos repartir nuestro tiempo como se nos plazca, rompiendo con estructuras de jornadas fijas de trabajo. Que como dice Melina mas arriba, estamos abiertos a recibir sugerencias de alguien de abajo/menor y a correr riesgos por nuestros pensamientos/ideas cuando pensamos que estamos en lo correcto. Y en particular en nuestra hermosa patria (no se como expresar bien esta parte) que lo que sabemos de la nefasta dictadura, lo sabemos por lo que nos contaron, y por lo tanto no tenemos el miedo a la autoridad como quizá muchos de la generación X.

    No soy mucho de escribir pero la verdad me dio tanto gusto el articulo que decidí dejar algo. Saludos y +1.

    • Sebastián, vos y todos están más que invitados y bienvenidos a escribir algo, complementa muy bien los artículos, y de paso expresa algo que de otra forma no saldría de tu cabeza. Agradezco mucho el momento tomado para dejar la reflexión.

      Es cierto, una de las cosas que definió a la Generación X, fue el conflicto con la autoridad, y si se me permite, también la autodestrucción. Hay que recordar que ellos fueron criados por los viejos supervivientes de dos Guerras Mundiales, y por los resabios de la Generación del Amor que incendió guitarras en Woodstock y calles parisinas. Les debemos mucho, en especial en lo cultural, porque tenían un concepto de vida muy particular, que hoy en día el consumismo parece haber desterrado. Como en todo, los genios se desvanecen o se vuelven viejos, y con el cuerpo, se corre riesgo de que las ideas también se llenen de óxido.

      Igualmente, creo que podemos sacar muchas conclusiones y aprender de ellos. No sé realmente hasta que punto somos buenos con nuestros sucesores… quizás con la generación Z, nuestros hermanos menores si, pero con los T, solemos (quizás por miedo a ser reemplazados luego, cuales Cronos míticos) ningunearlos bastante, aceptamos sus ideas porque somos una generación super empírica, y sabemos reconocer la razón del otro. Sin embargo, a veces nos jactamos mucho de esa misma cualidad, y en lugar de enseñar, agarramos las cosas en nuestras manos, refunfuñando “a tu edad ya sabía soldar con estaño”, mientras el pobre pibe táctil no tiene la culpa de la tecnología cerrada de su era. Por ése lado iba un poco la autocrítica del final del artículo, no por nada los que usan la palabra millennial como insulto, no son los Generación X, sino los millennials para referirse a los menores (Z y T).

      Un saludo, y ojalá comentes más seguido.

  4. Sabes perfectamente que no leo nada… pero como me engancho con tus notas Guille!

    Excelente… Abrazo.

  5. Creo que quedé al medio. Soy de los 80 pero tengo algunos amigos 79 para abajo.

    Se como se hacían las cosas antes de internet, vi su llegada, el boom de las .com. Y ya pensábamos a futuro muchas cosas que se dan hoy. Mercado Libre, Ebay, Amazon y Google son símbolos de esa época.

    Los millenial puros tuvieron su adolescencia en los 2000. Quizá no lo notaron pero la frontera está en la crisis mundial de 2008, ahí es cuando los millenial empiezan a tomar el poder.

    • Efectivamente Mario, como explico (o intento) en el artículo, las generaciones no son un horóscopo o una determinación, son una generalización y en todas ellas, hay excepciones. Se las toma así, con errores y todo, porque de lo contrario no podríamos teorizar ni estudiar absolutamente nada.

      Sin embargo, lo que vos explicás también está contemplado por la sociología: aquel que haya nacido más cerca de la Generación X, compartirá más rasgos (obviamente) con esta, a pesar de pertenecer al grupo o haber vivido los sucesos. En otro plano, aquel que haya compartido parte de su vida con personas de otras generaciones (hermanos mayores, padres muy viejos), tendrá obviamente otro trasfondo.

      En cuanto a lo de millennial puro… es sujeto a debate. Tanto por los años que se toman, como por el lugar de residencia, sin embargo más que en los 2000, creo que es más acertado decir que millennial es aquel que, para el año 2000, ya era “consciente”, es decir, ya tenía al menos unos cuantos años para comprender y recordar lo que significó. Ni hablar de que hasta los teóricos debaten entre ellos siempre sobre el comienzo y el límite de la adolescencia, concepto un tanto vetusto en nuestros días. Eso, sin contar con que el que fue adolescente en el 2000… hoy va para los 30.

      Con respecto a la Gran Depresión del 2008, justamente no la aclaré ni la sumé, porque acá en Latinoamérica (y especialmente en Argentina), nos pasó muy de largo, y difícilmente sea algo que siquiera tengamos en cuenta. Caso completamente diferente al de USA y Europa, donde si pegó muchísimo, y aunque se teoriza mucho sobre eso… los millennials de acá y de allá no son tan diferentes. Creo que es algo que va mucho más allá de la economía de una región, pero da para el debate.

      Saludos.

  6. Yo haría una diferenciación por las etapas e hitos de la revolución post-industrial.

    Mi generación (80′) se adentró en la globalización, se profundizó en los 90′ con el fin de la Guerra Fría, la disolución de las Unión Soviética y la caída del muro de Berlín.

    Del 2000 en adelante nos adentramos en una nueva etapa post-industral conocida como cuarta generación, generación del conocimiento o era tecnotrónica.

    En todas estas etapas se produjeron, se producen y se producirán grandes cambios de impacto social, generando nuevas formas de comportamiento, comunicación, consumo, trabajo y por supuesto, la aparición de nuevos conflictos.

    Los Millenials no son ni más ni menos que otra generación en crisis como es la razón de ser del ser humano.

  7. Una felicitación a Byron por su artículo, muy bueno como todo lo que escribe. Siendo del 48, sí un dinosaurio, quiero recordarles que la mayoría de las tecnologías utilizadas por las generaciones retratadas por Byron, no fueron usadas por mi genración, sólo las creamos.

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