Me pasó por última vez hace algunos días, jugando Guitar Hero en experto y tocando One de Metallica.

Más precisamente en la parte que dice:

Darkness imprisoning me
All that I see
Absolute horror
I cannot live
I cannot die
Trapped in myself
Body my holding cell

Luego viene ese genial solo de guitarra y entré en «la Zona», ese estado mental donde uno pierde cierta relación espacio-tiempo y se siente totalmente inmerso en la actividad que está realizando. Entrar y mantenerse en la Zona (o en The Flow como se lo conoce en inglés) no es simple y requiere de varios «requisitos mentales» entre los cuales se destacan que la actividad que uno esté realizando sea gratificante, desafiante y motivante. Como puede verse no se requiere de sustancia alguna, como más de uno debe haberse imaginado (aunque desconozco si ayudan o no para alguna experiencia similar).

Y si, por cómo habrán visto es algo que me pasa mucho jugando videojuegos, por ejemplo a Warzone cuando juego solo (no así en grupos con amigos porque… nos la pasamos cagándonos de risa) o Call of Duty: Modern Warfare en multiplayer cuando se pone frenético y siento que «vuelo» sobre el mapa, también en Tetris Effect o incluso a veces en FIFA cuando los partidos son desafiantes. A veces siento que soy una especie de espectador de mi mismo, y cuando eso sucede suelo jugar mucho mejor de lo normal.

Conocí El flujo gracias a algunos libros como Inteligencia Emocional de Daniel Goleman y en tus Zonas Mágicas de Wayne Dyer (si, he leído de todo en mi vida) claro que había entrado en ese estado mental anteriormente, pero no había podido identificarlo o explicarlo racionalmente ya que uno puede tener episodios «en la zona» en distintos momentos de la vida, ya sea rindiendo un examen para el cual estudiamos y sabemos todas las respuestas planteadas o cuando jugamos a algún juego que nos encanta pero a su vez nos presenta un desafío.

Quizás las historias más llamativas de «La zona» son las que tienen que ver con Cirujanos o Deportistas. En el libro de Goleman hay una anécdota de un cirujano que luego de una operación de muchas horas y al terminarla exitosamente se asombró por un pedazo de concreto que había caído a un costado del quirófano. Y en deportes una de las anécdotas mas conocidas es la de Pelé que describió el Flujo como: «si tuviera una extraña calma… una clase de euforia. Sentía que podía estar todo el día corriendo sin cansarme y que podría driblar a cualquier jugador del equipo contrario y casi pasar a través de ellos físicamente»

3 COMENTARIOS

  1. Creo que todos hemos tenido esa experiencia gratificante. Es un estado de nirvana donde las cosas se te dan solas sin mayor esfuerzo.

    Lo he vivido también. Es algo muy loco y gratificante.

  2. El que lo explica muy bien también es Senna cuando describía lo que sentía al correr en Mónaco.

    Llegaba a tal estado mental que se percibía fuera del auto, como si se estuviera viendo desde arriba.

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