Qué se requiere para crear un sitio web. Por qué es importante tenerlo. Cómo elegir el mejor alojamiento web en función de tus necesidades. Cuánto va a costar tener tu propio sitio. Todas las respuestas están más abajo.

Empezamos por lo más básico. Lo que todo sitio web (profesional o no) requiere es un mínimo de dos elementos:

    1. Un dominio: Es el nombre, la dirección de internet del sitio, como tecnovortex.com. Los dominios se pueden registrar en multitud de sitios distintos según sean nacionales o internacionales.
    2. Un alojamiento web (web hosting, en inglés): Es el servidor en el que se alojará (de ahí el nombre) tu sitio web.
      Lo demás son accesorios, casi imprescindibles muchos de ellos (como un administrador de contenidos, por ejemplo). Pero sin dominio y sin alojamiento no hay sitio.

Por qué deberías tener un sitio web

En 1959 se estableció la declaración de los derechos del niño. Uno de ellos enuncia el derecho a un nombre. De la misma forma en la tu nombre y apellido te identifican esperarías lo mismo de tu negocio, tu marca. Al día de hoy tener un negocio sin una página web que lo identifique es casi como ser una persona sin nombre, apenas con un apodo. Siguiendo esa misma línea, y como nota al margen, me cuesta entender por qué todavía hay empresas que llevan muchos años en el mercado siguen andando en pleno 2020 con las camionetas ploteadas con un e-mail otorgado por su ISP (del estilo [email protected] por poner un ejemplo) aún cuando tienen un sitio web que podría tranquilamente ofrecerles una casilla de correo con su propio dominio. Ahí claramente faltó que alguien le haya vendido un servicio o, al menos, dado un consejo.

El tiempo es oro

El mercado del alojamiento web está cada vez más reñido. La nube se hace cada día más presente, y encontrar una solución acorde a las necesidades de cada usuario es lo que marca la diferencia entre ganar o perder tiempo (y dinero). Un servicio que por el menor costo posible ofrezca todo lo que uno necesita es fundamental para hacer crecer un negocio. Se puede encontrar una colección de buenos servicios aquí, que según hemos podido ver en varias publicaciones, parecen ser de los mejores alojamientos web.

Si además contamos con las recomendaciones de conocidos que hayan transitado nuestro camino, tanto mejor. Pero aún en el peor de los casos siempre podemos recurrir a los omnipresentes buscadores en busca, valga la redundancia, de ayuda para resolver dudas desde las más básicas (cómo crear una página web) hasta otras más sofisticadas y específicas.

Comercio Electrónico

Se observa una creciente tendencia de llevar la venta de productos y servicios no solo en los espacios físicos (locales, talleres, salones, etc) sino también a cada pantalla conectada. Recientemente te contamos cómo Facebook se está convirtiendo en una muy buena revista de clasificados y algún tiempo antes te dimos una guía de cómo vender en redes sociales (en Facebook en realidad). Sirve para vender tus juegos de la Play, tortas para los cumples de las bendis, y poco más. Cuando la cosa va en serio y necesitás algo que se asocie a tu empresa no te queda otra que buscar un servicio profesional que se encargue de lo técnico y te permita hacer tu negocio.

En resumidas cuentas, para que tu proyecto sea rentable no siempre alcanza con tener un buen producto o servicio y que el boca a boca se encargue de darle lugar al crecimiento; en muchos casos requerirá invertir y poner eso bueno que tu negocio sabe dar en la red de redes. Y como para muestra un botón, pensá en esto: Netflix comenzó siendo una cadena de alquileres de DVD y, de no haber sido por ofrecer un servicio basado en internet habría caído en el mismo olvido que Blockbuster.

Cuánto cuesta

Pues dependerá de cuáles sean tus necesidades como cliente, pero hay servicios gratuitos (muy limitados) y mejores ofertas desde unos cuantos centavos mensuales en adelante, según se necesiten distintas cosas.

De todos modos buscar el precio más bajo, por el solo hecho de no gastar de más, no siempre es lo mejor, ya que frecuentemente por ahorrar unos centavos se pierden otros elementos que aportan valor a una oferta. Como en todo asunto hay que analizar cada propuesta, comparar qué ofrece cada una y qué no, y decidir en consecuencia.

Ahora bien, si recién empezás y tus finanzas no te permiten (todavía) contratar alojamiento web con todas las de la ley, siempre podés arriesgarte a buscar hosting gratuito con todo lo que ello implica: caídas del servicio, sin backup, soporte sumamente limitado o inexistentes, publicidad que podría ser perjudicial, etc. (Aunque es cierto que varios de los proveedores de alojamiento web gratuito son los mismos que ofrecen un excelente servicio si se los contrata por un precio).

El contenido

Es un mundo en sí mismo. No hay regla que te impida administrarlo personalmente, pero debés saber que se puede delegar a alguien más, desde el diseño básico del sitio hasta la administración de todo lo que se vaya a mostrar, ya sea una colección de fotos hasta una plataforma de ventas y subastas como esas que tan bien conocés.

El SEO

El SEO (Optimización para los motores de búsqueda, o Search Engine Optimization, por su acrónimo en inglés) es el proceso mediante el cual una página web va a aparecer antes o después en los resultados de un buscador. Y si bien buena parte de esa optimización se debe hacer puertas adentro, el servidor que ofrece el alojamiento web a tu sitio tiene cierta importancia por algunos factores. Si tu página está orientada a usuarios de un determinado país no es del todo productivo que se aloje en un servidor con una dirección IP asignada a otro país. Tampoco es muy saludable que tu sitio se aloje en un servidor con escasos recursos, ya que posiblemente sufra caídas de disponibilidad que serán de alguna manera penalizadas por los buscadores. Tendrás que prestar atención a estos detalles a la hora de valorar una oferta.

Pagos

Igual que diversos servicios, generalmente los web hosting ofrecen sus tarifas con un precio mensual y otorgan un descuento por pagos anuales. Otros proveedores muestran un precio por mes, pero la contratación del servicio es obligatoriamente de pago anual. Es un tema al que deberás prestarle mucha atención antes de contratar.

El alojamiento para tu sitio web no es ni más ni menos que un servicio más que se contrata a un proveedor. Al igual que has hecho con todo lo demás, es cuestión de comparar presupuestos, evaluar ventajas y desventajas de uno y de otro para tomar una decisión concienzuda. Al fin y al cabo uno generalmente no compra basándose solo en la foto de una revista.