Cuando tenía unos 14 años, luego de ir ahorrando año tras año, cumpleaño tras cumpleaño, decidí, como buen entusiasta de la tecnología, incursionar en aquel mundo con uno de los gadgets más llamativos de la época: una Palm T|X. Siempre había tenido cierta sensibilidad por la tecnología en general, pero podría decirse que aquel fue el punto de inflexión en el que comencé a relacionarme más con Internet y las comunidades online. Leyendo foros y blogs especializados sobre el tema aprendí muchísimo, no solo del ambiente de Palm, sino a nivel técnico.

Un día decidí dejar de ser un simple espectador para pasar a participar activamente y contribuir un poco a este ambiente. Para ese entonces era 2007, los blogs ya eran moneda cuasi corriente con muchos bloggers que ya venían escribiendo hacía casi 10 años. Con mi cuenta de Google abrí un humilde Blogspot (soñando con llegar a poder pagar un server e instalar WordPress) y comencé a escribir de mi experiencia como usuario de una Palm.

Una de las cosas que más me preocupaban eran los comentarios. ¿Cómo hacer para formar una comunidad? ¿Cómo hago para que la gente se interese en lo que escribo y quiera dejar sus opiniones sobre los temas que hablo? Y aunque nunca logré tener una audiencia (ni escribía seguido, ni escribía bien), el tema de los comentarios también seguía en mi cabeza cuando empecé a escribir en otros blogs.

Por la manera en que funciona Internet, para quienes escribimos, ya sean simples blogs personales o medios, los comentarios siempre fueron el feedback por excelencia. Antes de las elaboradas métricas y las redes sociales, la manera más fácil de ‘hablar’ con los lectores era a través de la sección de comentarios.

Desde hace unos años, una nueva tendencia en los medios online comenzaba a surgir. Los comentarios habían pasado de ser aliados de quien escribía, para convertirse en un enemigo. Totalmente prescindibles. Pero, ¿cómo se llegó a tal debacle?

A principio de año, The Atlantic publicaba un artículo sobre cómo los comentarios cambian la percepción sobre un sitio y afectan su tráfico. Habla de casos como el de National Journal que eliminando los comentarios logró centrar las miradas en el contenido en sí, incrementando también las visitas del sitio, y de cómo los comentarios en Internet son, en general, racistas, sexistas, ignorantes, o de cualquier modo inútiles, pero, esto siempre y cuando se deje una sección de comentarios sin moderar.

Basta entrar a cualquier nota de La Nación para coincidir casi a ciegas con el punto que hace Adam Felder en ese artículo. Si buscaban una de las peores cloacas fétidas en forma de comentarios en Internet, ni hace falta que se vayan hasta Reddit ni mucho menos a 4Chan, los tienen tan cerca como al final de una noticia en La Nación. Producto del anonimato y de la falta de moderación.

comentarios
Fuente: The Oatmeal

Hace unos días, Anne Applebaum del Washington Post publicaba ‘Otra razón para evitar leer los comentarios’, en el cual comenta:

Múltiples experimentos han demostrado que la percepción de un artículo, su escritor o la temática del mismo, pueden ser alterados por comentarios anónimos, especialmente si son duros. Un grupo de investigadores encontró que comentarios groseros “no solo polarizan a los lectores, sino que también cambian la interpretación de la noticia en sí.” Un analista digital de Atlantic Media también descubrió que las personas que leen comentarios negativos son más propensas a juzgar que un artículo era de baja calidad y, sin considerar el contenido, dudar de la verdad que se declara en aquel.

Pero esto no podría ser la norma con todo medio o blog, ¿verdad? Bueno, lamentablemente, los que aún mantienen comunidades decentes son minoría. El problema está en que una vez que el sitio ganó popularidad y una masa enorme de lectores, hay dos opciones coherentes: invertir en mantener una sección moderada de comentarios en las que reinen las discusiones con argumentos centradas en el tema específico del artículo, o eliminar por completo los comentarios, ahorrar recursos y centrarse exclusivamente en el contenido, dejando que la conversación sobre el mismo se vaya a las redes sociales.

Por el año 2005, Microsiervos, un blog sobre tecnología, ciencia e Internet en general, decidía cerrar su sección de comentarios. Recordemos que esta era una época en la que los blogs comenzaban a entrar en auge, pero el volumen de los comentarios los sobrepasó a tal punto que, al no contar con el tiempo necesario para administrar y moderar a su gusto (leer y contestar todo, eliminar insultos, discusiones inútiles y spam, banear trolls, etc), no tuvieron más remedio que cerrarlos para el bien del sitio.

Adelantándonos hasta el 2014, en estos últimos meses pareciera ser que la tendencia es inclinarse a lo seguro, la segunda opción que mencionaba más arriba, y la que tomó Microsiervos en su momento. Así encontramos grandes medios como Reuters, y no tan grandes como Re/code, que han decidido eliminar por completo las secciones de comentarios.

Por parte de Reuters lo entiendo. Son un medio importante al que no le importa realmente que Pepe deje su comentario sobre cómo lo que hace ISIS es una aberración. Las noticias están para que la gente se informe, para tener discusiones con los escritores y otros lectores tienen abiertos los comentarios en los blogs del sitio. Pero por parte de Re/code realmente me sorprendió. Si bien no son un medio chico, tampoco son tan importantes como Reuters, y el hecho de que apunten exclusivamente a un nicho -tecnología- haría creer que su audiencia va al sitio a informarse y discutir sobre ese tema en particular. De nuevo, volcar las opiniones y discusiones a las redes sociales y ahorrarse el trabajo de moderar en el propio sitio.

Otro de los casos que más me llamó la atención en los últimos meses fue The Verge. Definitivamente el sitio al que se va por default cuando de tecnología se trata, y uno de mis favoritos, no voy a mentir (realmente admiro lo que lograron en estos 3 años desde su lanzamiento), de un día para el otro decidieron que la sección de comentarios permanecería oculta hasta que el lector decida expandirla. Casi que un win-win, el sitio por default se centra en el contenido e incluso gana velocidad de carga evitando mostrar los comentarios, pero quien quiere participar puede hacerlo. Una solución híbrida que nos hace pensar hasta dónde la llevarán en un futuro, viendo que otro de los sitios de la misma empresa, Vox, se lanzó sin sección de comentarios en absoluto.

En el otro opuesto tenemos a eldiario.es, quienes el día de hoy anunciaron nuevos cambios en el sistema de votos y comentarios, los cuales podemos resumir en cuatro puntos centrales:

  • El voto y las moderaciones serán públicos y se reflejarán en el perfil de cada usuario
  • Todos los lectores pueden comentar y votar, pero sólo los socios, de forma conjunta, pueden moderar comentarios insultantes o spam
  • Ningún comentario aparecerá oculto sólo porque reciba muchos votos negativos. Sí se puede ocultar cuando reciba moderaciones por abuso
  • Se reservan el derecho de borrar cualquier comentario que incumpla con las normas de participación

De esta manera buscan seguir dandole voz a su audiencia y que prime la libertad de expresión y la variedad de opiniones, para alimentar el debate en las noticias del día a día pero con una moderación directa por la misma comunidad.

En contraposición a este tipo de políticas de auto-moderación, Chris Cillizza, del Washington Post comenta en ‘La sección de comentarios debe irse’, que “el problema con este modelo —piensen en él como una especie de vigilancia de barrio para la comunidad online— es que si bien puede funcionar, cada vez se hace más complicado de realizar a medida que la comunidad crece… …Para entender por qué la auto-moderación falla: Traten de discutir con un niño de 5 años. NUNCA ganarán…”.

Mientras sigo leyendo sobre cómo los comentarios online son una pérdida de tiempo en la cual no hay que destinar recursos, no puedo dejar de pensar en comunidades como esta; ya que, más allá del blog, Tecnovortex es una comunidad llena de lectores que entran cada día a participar de los temas en discusión, vienen a dejar sus opiniones o experiencias personales porque saben que hay otras personas que las leeran (además de los redactores, que siempre leemos) y querrán a su vez compartir.

Creo que es este el punto más importante para que los comentarios de un sitio realmente valgan la pena; lograr que el lector se sienta parte de la comunidad, alimentar desde el inicio un debate centrado y argumentado que nutra al artículo en sí. ¿Tarea complicada? Claro! Pero no imposible.

26 Comentarios

  1. Imagina a este sitio sin los comentarios! Muchas veces, leía rapidamente un artículo aquí publicado solo para leer los comentarios. Hay muchos lectores de hace tiempo que en verdad aportan comentarios de calidad y con introspectiva. Es simplemente sorprendente y creo que siempre diré que, de los sitios que leo, los mejores comentaristas están acá, en alt-tab

    • Coincido. Encontre muy buenos aportes en los comentarios, y mas en la comunidad que se formo en Preguntag.

      • Te pasas, pero porque es verdad, los comentarios de acá son el reflejo del enfoque del antiguo de alt-tab, tomarse una soda miestras se descansa en la tarde calurosa.

    • Si, realmente, es el único sitio en Internet que me invito a leer siempre hasta el ultimo comentario y animarme a aportar algo! =)

  2. Es un buen artículo, pero creo que tendrías que haber incluido un link al blog de Javier Pastor, que tiene aportes bastantes parecidos a este post

    • Hola Julian! Sinceramente no conozco el blog de J. Pastor, le voy a echar un vistazo.

  3. Hay varios tipos de páginas con comentarios. Por un lado, las que son como Taringa! en la que el único objetivo (actualmente, luego de la prohibición de las descargas) es entrar para “discutir” sobre fútbol y política, pero que en vez de armar un debate rico, los posteadores modifican los títulos y tergiversan la información en dos segundos, para que de temas importantes se genere una pelota de desinformación. Después están los de Youtube, lo peor de lo peor, chicos de 12/18 años (no es problema la edad, pero ese es el público) que infestan buenos (y mediocres) videos de comentarios puramente xenófobos, racistas, homofóbicos y totalmente intolerantes. Y por útimos los comentarios constructivos como los de tecnovortex y páginas de DIY (por ejemplo), en donde el principal objetivo es COMPARTIR, DEBATIR y criticar para mejorar.

    Puede que queden amparado ciertos comentarios por el anonimato de la web, pero reflejan en el fondo lo que se piensa y cuál es nuestro objetivo al comunicarnos en ese momento. Por eso, ya casi no comento en Taringa, se fue al carajo la página (notaron que ya no tiene el lema de “Inteligencia Colectiva”?) y así es como la están juntando con pala los hermanos Botbol… Es decir, los comentarios generan plata-

    • Yo no uso T! desde el 2010, tampoco era un usuario muy activo publicando pero si me gustaba leer algunos posteos, habían cosas útiles, ahora sinceramente no puedo entrar de lo pedorro que me parece todo.

      El tema de YouTube es increíble, una de las peores plataformas en este aspecto, a tal punto que el youtuber más famoso (PewDiePie) cerró sus propios comentarios de lo aborrecible que se habían convertido a medida que ganaba más y más audiencia.

      • Si, yo empecé en Taringa con los posts geeks y las descargas, era lo que me atraía. Ahora me causa ASCO entrar y leer tantos comentarios, me deprimen. Últimamente entro solo a las comunidades, es donde realmente se puede compartir algo.

        Y si, YouTube es realmente horrible, chico de 12 años insultando espantosamente “arjentino narigon”, “que te hunda el mar” “mejicano muerto de hambre” etc etc etc… Y hay para seguir… Pero siempre hay un rincón maduro en cada página, con buenos aportes y conocimiento.

  4. Mi percepción, al menos en este blog, es que prácticamente todos se toman la molestia de pensar en lo que van a comentar. Y aunque así no lo fuere, no hay mala fe, ni agravios. Hay una tolerancia admirable.

    Si bien es cierto que hay un promedio de edades parejo que nos facilita compartir similitudes en experiencia y conocimiento, hay un puñado de gente de menor edad que sigue un lineamiento constructivo.

    Creo que todo ello es posible gracias al espíritu de contenido, diseño, narración y alcance de este blog.
    Lamentablemente, no ocurre lo mismo en general con muchos otros blogs, ni hablar el nivel de comentarios en los diarios. Pero, bueno, hay sabores para todos.

    • Si, tenés razón. Yo no soy de comentar seguido acá, pero hace un par de semanas que descubrí esta página/blog y me atrajo por el nivel cultural y la madurez que tiene, nunca lo vi en otra.

  5. La calidad de los comentarios de este blog es muy distinta a la de otros, aquí la mayoría se esfuerza por plasmar conocimiento y experiencias, mientras que en otros lados es un show. Ni uno ni lo otro está bien o mal, hay gente que le parecerán los comentarios de aquí aburridos y viceversa. Pero hay algo en lo que coinciden todos los tablones de comentarios, son microfeeds de ego tanto para el redactor como para el que comenta.

  6. Perdón por el comentario poco constructivo, pero… ¿soy el único que entra a cualquier noticia de Infobae para matarse de risa por los comentarios? ¿O será que el humor negro está demasiado arraigado en mi?

    Sin comentarios, la web 2.0 no cumple su función. O la deriva exclusivamente a las redes sociales (otro emisor fétido, aunque con un olor mas suave gracias a que un buen porcentaje de las personas que hay son quienes dicen ser). Y se pierde esta cosa hermosa de conectar a gente desconocida entre sí que de verdad entra a leer/aprender/disfrutar un tema y tiene ganas de aportar algo lindo al mismo. Larga vida a la verdadera web 2.0.

    Saludos.

  7. El articulo TL:DR

    nah, mentira.

    despues de leer el articulo se me viene a la mente unas preguntas que seguramente leandro se hizo al momento de escribirlo.

    ¿Que hizo que Alt-tab no cayera en la misma situacion que otros sitios? ¿la paridad en edades de los que comentamos? ¿El nivel intelectual? ¿el contenido del sitio y de los articulos? ¿por que la sibarita es tan rica?

  8. El tema de los comentarios va muy en la linea de otro articulo escrito acá, de como las masa “arruinan” ciertas herramientas (ahora no me acuerdo el titulo).

    Este es un blog chico relativamente, cuantas personas lo leen al día, 5.000, 10.000? Por eso hay comentarios que aportan o al menos no generan un flame (el 95% de las veces :P). Si fueran 100.000 o mas al día me juego el brazo de que esto seria otra cosa (las cifras me las estoy sacando de la galera, pero lo que trato de decir es que a mas afluencia de gente mas gracioso y/o gente con la verdad absoluta aparecen).

    Yo participo en un foro, que cuando comenzó eramos 3 gatos locos, ese foro no tenia ni reglas de convivencia escritas porque mal que mal todos las conocíamos de la vida real, pero en cuanto se fue llenando de mas y mas gente fue necesario escribirlas y empezar a cerrar hilos de flame una mas boludo que otros.

  9. Es muy cierto lo que dice Leandro, en la mayor parte de las publicaciones, los comentarios terminan desvirtuando el contenido o noticia que los origina.

    En Tecnovortex, por el contrario, los comentarios enriquecen lo publicado. Las razones creo que son varias, es una comunidad acotada en número de integrantes, la edad promedio es bastane alta y homogenea, los temas tratados no son conflictivos, generalmente son técnicos, y la prueba está en el último post de Byron, que rozaba un tema político, la inflación, que en muy poco tiempo generó un gran número de comentarios que afortunadamente no generaron una disputa desagradable, pero que no dudo, que en una comunidad mucho mas grande la hubiera generado.

  10. Que buen tema el del post, yo creo que si la comunidad es chica, es como una conversación de barrio, donde todos se escuchan, se conocen la cara y nadie se falta el respeto, el problema que veo es que cuando mas se masifica, como la de los diarios, los comentarios hasta de la gente grande se tornan insoportables, lees los de la nazion y se tratan de cabezas, negros, y muchos peyorativos, que a los del interior nos da asco y vergüenza que traten asi a la gente, tan intolerante.

    Los aportes que se hacen aca si los considero positivos, tal es asi que es de la única comunidad que me atrevo a participar, lo otro me parece un baruyo que no llega a nada y es como gritar en la cancha, pues nadie, absolutamente nadie te escucha ni te respeta.

    Abrazo y a nunca bajar los brazos…

  11. Los K se roban hasta los comentarios!!! Eso aparecería en primera plana en La Nación jajaja, es tremendo como salta cualquier tema de cualquier cosa. Me encantó ese chiste con la pintura de la Mona Lisa, es tal cual, representa perfecto al fenómeno.

    Esta pagina invita a leer hasta el ultimo comentario. En parte el flujo de información y feedback me recuerda a un foro donde participo, o a otro blog turistico con relatos de viajes. Creo que es una combinación entre comunidad chica, target de publico y temas específicos, buena onda de los redactores, y el respeto de los comentaristas por sus lectores (redactores y los demás comentaristas) pensando antes de escribir que permite generar un buen ambiente.

    Igual reconozco que me cago de risa leyendo los comentarios de La Nación cuando necesito algo con que pasar el rato jaja. Pero es totalmente venenoso. Una lastima para alguien como yo que disfruto mucho de las repercusiones y el feedback, que en si es uno de los grandes motores que impulsan la participación en internet.

  12. Cuando entre acá, me llamó la atención el tema de los comentarios. Digan la verdad, todos ustedes son amigos de la secundaria que no se ven hace mucho y se bancan en proyectos a la distancia! jajaja Es genial que se puedan leer comentarios de más de un párrafo, escritos con respeto y sobre vivencias, experiencias personales. Es destacable y los felicito por eso, respecto a lo de la calidad, no sé, creo que considerar a algo de calidad o no siendo una opinión puede ser odioso, es mejor dar la libertad de que la gente se expresa como pueda o como quiera, y si la comunidad lo vale, las personas tienden a conectar de persona a persona, como si de un bar se tratara.

    Saludos!

  13. Voy a explayarme largo y tendido, espero no aburrir al posible lector, pero es un tema que lo amerita. A mi me parece algo muy importante mantener los comentarios en diversos sitios. Sobre todo, en páginas de autor como ésta, en la que no escribimos casi anónimamente, sino que damos nuestros pareceres, con nombre y apellido; mientras también mantenemos una forma característica de hablar en el sitio.

    Más allá de Tecnovortex, es un claro síntoma de muchas otras cosas que están pasando en la web. Un retroceso muy importante, que a mi entender está relacionado con el fin de los foros, de lugares de mutuo respeto, y más que el anonimato (que siempre hubo), con la mala educación.

    Críticos han habido y habrán siempre, en todas las esferas de la vida. Cuando hablo de ellos, dos personajes vienen a mi mente: Uno es Lord Byron, y el otro John Keats. A Lord Byron cierto diario, el Edinburgh Review, le hizo trizas su primer libro de poesía, Horas de Ocio. Byron contestó brutalmente, como siempre haría en su vida, escribiendo todo un libro para ellos titulado “Bardos Ingleses, Críticos Escoceses”. Todo un libro en donde los redujo, con la mejor pluma y sus versos, a la ignominia y la deshonra. Al punto que nadie recuerda al diario, pero sí a Lord Byron y su respuesta.

    La contracara de la moneda es John Keats. Keats tenía una de las más impresionantes imaginerías y capacidades en poesía de su tiempo. Era joven, y muy sensible en todos los sentidos. John Wilson Croker hizo una crítica nefasta, ácida, cáustica, de Endymion, uno de los poemas de Keats que pasaría a la historia como un clásico de la literatura y poesía inglesas. Keats nunca pudo recuperarse, ya que la crítica destruyó totalmente su moral, sus ganas de escribir, su apreciación por sus letras. Lamentablemente, Croker convenció a parte del público con su reseña, que se perdió de disfrutar en vida a uno de los más grandes poetas de todos los tiempos.

    Keats murió poco después, oficialmente de tuberculosis. Pero todos los que lo conocieron, dicen que ésa crítica fue la que lo mató, convencido de que todo su esfuerzo pasaría desapercibido por la historia, que había fracasado y su vida había sido en vano. Al punto de que la lápida de John Keats, reza: “Ésta tumba, contiene todo lo que fue mortal, de un joven poeta inglés, quien, en su lecho de muerte, desde lo más amargo de su corazón, ante el poder malicioso de sus enemigos, deseó, que estas palabras fueran grabadas en su lápida: ‘Aquí yace uno, cuyo nombre fue escrito en agua'”. Su amigo Percy Shelley, luego de su muerte, se encargó de enmendar el error, promocionando los libros de John, y el tiempo hizo justicia.

    Nosotros, bloggers, en el fondo somos herederos de Byron, Keats, Cervantes, Hernández, Homero, Shakespeare y tantos otros. En el fondo somos escritores. Antes se recitaba, en otro momento se grababa en piedra, luego papel, ahora digitalmente. ¿Hay alguna diferencia?

    Como todos ellos, debemos elegir. Podemos defendernos casi sanguinariamente como Byron, podemos dejar que nos destruyan como Keats, podemos buscar público, hablar a todos, a pocos, a ninguno… pero eso no debe coartar nunca nuestras verdaderas capacidades. Siempre van a haber John Wilson Croker’s en el mundo. Ya sea que escriban una reseña mala, o que vengan a tirar flame en un artículo. Ceder ante ellos, es quedarse con algo eminentemente malo y que en el fondo, no merecemos.

    Internet es maravilloso porque críticas como la que mató a Keats se vuelven agua. Hoy yo te puedo hacer una crítica que para el lector valga más que lo que diga The Verge, porque digo “muy lindo el Moto E, pero no tiene cámara frontal, asique si es un must para vos, no lo compres”. El feedback posterior es una de las mejores cosas que le sucedió a la escritura. Ya no hace falta que nos veamos para que me felicites, me putées o me digas que por poco te cambio la vida con lo que escribí.

    Terminar cerrando los comentarios, por culpa de eso, simplemente sería un precio demasiado caro a pagar. Sin ir más lejos, yo no estaría hoy acá como escritor de no ser por ellos.

    En el caso de los inadaptados, los mala leche, los que vienen a tirar basura… para eso se modera. Entiendo que sea complicado en los grandes sitios, pero es posible hacerlo, teniendo una buena reglamentación al respecto y personas dedicadas a ello. En dos de mis blogs favoritos pasó exactamente así: buena comunidad, pero se les abrió la puerta a dos trolles, uno en cada uno. Con el tiempo, los artículos pasaron a un segundo plano: la noticia era ir a ver qué había escrito el troll, y cómo respondían y peleaban los demás con él. Por suerte, en ambos sitios se detuvo antes de que pasara a mayores, se los bloqueó de por vida, y se recuperó la importancia del contenido real.

    Será un día muy triste, en el que perdamos esto tan lindo del feedback. Habremos dado un paso atrás muy grande como sociedad. Por eso debemos tratar de evitarlo, porque claro que valen la pena.

  14. Me sorprende que hayan nombrado en los comentarios que entran a La Nación o Infobae a reirse de dicha sección. Esto no apunta a su visión política, si no a la falta de respeto que se suele leer entre sus comentaristas, que se guían por la regla de escuchar al que grite más fuerte (no sé si es una regla o si la inventé).

    Me pasa algo parecido con Facebook. La cantidad de gente que comenta en Facebook (sobre todo en debates políticos pero no se cierra en ese ámbito) con un nivel altísimo de violencia verbal me sorprende, dado que aparecen en general con su nombre y apellido, fotos con sus hijos de perfil y compartiendo frases de Sabina en el muro.

    Es súper común que se siga usando el ‘matarlos a todos’ como si fuese coherente y normal en un mundo civilizado (o casi) solucionar todos los poblemas de la vida mediante homicidios (seguramente estas personas igualmente se horrorizan si ven una noticia de un homicidio porque nadie tiene derecho de quitar la vida de otro, salvo ellos cuando están muy enojados y con Facebook a mano). No sé si es justo por la cultura de ‘yo tengo razón porque soy el más vivo de los vivos’ que comparte mucha gente de Argentina (aunque dudo que sea esto porque en otros países se ven patrones parecidos y no tienen tanta fama de hacerse los vivos como la gente de acá) o porque hay gente grande que no cae en la cuenta todavía del alcance público de sus dichos (digo gente grande como gente adulta que estuvo alejada de internet hasta que empezaron a usar Facebook en los últimos cinco años y que sigue hablando como si hablara con el mejor amigo de la infancia que probablemernte comparte sus mismas ideas).

    Por un lado tengo un pensamiento medio utópico a favor de una total libertad de expresión para todas las personas pero por otro a veces me asusto de las cosas que leo. Causa muchas cosas. A veces pena por la cantidad de malos usos del lenguaje que se ven, y otras veces (lamentablemente muchas) vergüenza por la intolerancia que se puede leer tan abiertamente. Y es que leer comentarios en internet nos abre las puertas a lo que piensa gente que está fuera de nuestro círculo y que puede percibir las cosas muy distintas, o se crió distinto, o fue educado distinto. O quizás toda la vida le dijeron que tenía razón y se cree con derecho de escupir sus ideas en la cara de los demás.

    Más allá de tratar de evitar los insultos o a lo sumo amenazas con una moderación leve, ¿Cuándo está bien censurar comentarios de otras personas? Ojo, a mi me re jode leer cosas así en internet, o gente que entra a videos de youtube de chicos que hacen covers a decirles que son un asco y que nunca en la vida van a tener exito, o que fomentan violencia, sólo por ser crueles y sentirse mejor que el otro. Pero creo que si tratamos el tema extendido a la sociedad en sí, es muy fina la línea entre moderación y censura de ideas, por lo que en ciertos lugares no creo que se pueda imponer tan fácil el hecho de borrar comentarios.

    Es una idea que todavía no decido si debería apoyar o no, por que veo el tema como algo mucho más complicado que trolls en internet. Seguramente esté exagerando, igual, pero me hace acordar mucho a muchas charlas que tuve con conocidos sobre si está bien que en ciertos países se controlen las noticias de los diarios a favor del desarrollo nacional, etc, porque dichas notas también son como ‘los comentarios’ de los periodistas.

  15. Hablando con mi novio del tema, para él es mucho más fácil (y lo ve desde un punto de vista más legal). Un gobierno tiene que garantizar libertad de expresión, pero no así un medio privado.

    Para mí sigue siendo un problema moral que tiene que ver con el alcance de audiencia también. Pero nada, sinceramente no sé.

  16. Yo, personalmente prefiero los sitios donde te dejan comentar, sobre todo si te sientes escuchado. Me enfada bastante leer algunos artículos en periódicos y que no tengan sección de opinión. Creo que es una necesidad que tiene el ser humano la de expresarse y así es también con lo que lee. Leer un artículo en el cual no puedas luego comentar con lo que estás de acuerdo y con lo que no cada vez tiene menos sentido. Da la sensación sino de que te están intentado adoctrinar, entras lees como un borrego y te vas. Esto cada vez tiene menos sentido. Es cierto que sobre información quizás no tiene mucho sentido opinar, pero sobre artículos de opinión me parece imprescindible el que haya espacio para los comentarios de los demás.

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