Dicen que uno se hace consciente de un problema cuando lo asume, bueno, vamos bien.

En este caso y cómo es algo que podríamos tomarlo con un poco de humor me atreví a hacerlo acá, primero, porque justamente me pasó “eso que tanto detestaba” y segundo porque, vamos, al no ser algo tan grave me propuse contárselos a ustedes, más aún cuando recuerdo haber hablado del tema más de una vez.

Me volví adicto a usar el Smartphone y eso no está bueno. Si bien como ustedes sabrán estos aparatos me encantan como casi todo gadget existente hasta hace un tiempo no eran más que unos lindos chiches que llevaba en el bolsillo y cuyo uso podría haberse considerado como moderado. SMS’s, revisar el correo electrónico cada un par de horas, alguna que otra llamada y alguna chusmeadita al Facebook y como mucho algún jueguito casual cuando estaba aburrido. De hecho, incluso muchos amigos me han dicho que les parecía una picardía tener semejante goyete para el uso que le daba, pero claro, gustos son gustos.

Pero llegó WhatsApp…

WhatsApp es una aplicación fantástica. Es tan, pero tan contundentemente grosa que va a llevarse consigo nada más ni nada menos que a los mensajes de texto. Puede llevarle tiempo, eso sí, pero va a acabar con ellos, créanme, y le hará un bien al mundo.

Pero esta grossura no es gratuita. Al ser gratis (comparándolo al SMS, no por su costo de u$s anual), fácil de usar, intuitivo y con guiños anti-privacidad que nos permiten saber si un amigo está despierto a altas horas para ponernos a hablar, nos va convirtiendo en adoradores de esa pequeña pantalla.

¿Será este el retrato del homo sapiens de nuestra era?

A veces pienso que Whatsapp encontró un nicho, no sé si sus desarrolladores así lo quisieron o simplemente así sucedió pero pareciera que todas sus features lo convierten en un programa recuperador de contactos, y les voy a dar un ejemplo que viví con 3 amigos a los cuales les instalé el programa.

Todos, absolutamente todos (tampoco es tan grande la muestra social) se sintieron tentados de enviarle un mensaje a personas con las que habían dejado de tener contacto (especialmente chicas) y lo hicieron. “Ah, pero mirá quién tiene WhatsApp, y se conectó hace un rato, ahora le mando un saludo” podría considerarse el razonamiento promedio. Lo increíble de todo esto es que por lo general desde el otro lado la respuesta es, por lo menos, positiva y con mis ojos vi renacer más de un amor que ya parecía extinto.

Una imagen que ya nos es común: parecemos autómatas y ya no disfrutamos del momento.

Y es que WhatsApp tiene eso, no sé bien porqué pero a la mayoría de las personas no les parece tan “de pesado” como un SMS o una llamada. Pero olvidémonos por un rato del levante, les voy a dar un ejemplo que, curiosamente, estuve charlando con unos amigos sobre los efectos de usar esta aplicación.

 

Esta charla vino a la luz porque el sábado nos juntamos a comer y le pedimos a un amigo que pase por una parrilla y la charla entre él y yo, fue algo como lo siguiente.

– ¿Podés pasar a buscar asado, ensalada y chupi por la parrila que comprás vos?
… Si si, pero bancá que pare un poco de llover.
– Si, dale, seríamos vos, yo y el flaco Shalkis. Avisá si no hay o algo así ya voy pidiendo pizzula.
… Está parando de llover. En 15 paso, pero seguro tienen. ¿Qué llevo para tomar? ¿Vinito, gaseosa, fernolín?
– Fijate lo que quieras tomar, acá no hay nada. También trae cuchillos, ah, y pan.
… Dale, dale.

Por lo general una charla de WhatsApp se asemeja a esto, y esto es básicamente un chat como puede ser el chat de Facebook o era el del viejo y querido Messenger. Pero las cosas son distintas, porque cada frase, cada línea se escribe desde un celular, y por lo general cuando chateamos es porque estamos solos, pero con WhatsApp, el chat se volvió casi constante en nuestras vidas, y muchos no nos dimos cuenta.

Lo curioso del caso es que la mayoría de estas charlas se solucionaban con un simple SMS o mejor aún, con una llamada. Pero volvemos a lo mismo. Nos mal acostumbramos a este tipo de aplicaciones que no son totalmente invasivas y que nos hacen sentir que “no podemos hacer otra cosa mientras hablamos”, por ejemplo. Pero nos equivocamos, porque usando WhatsApp o el chat de Facebook en el celular perdemos más tiempo, nos interrumpimos constantemente y peor aún, interrumpimos a los demás con nuestra atención que pasa del instante compartido a una pantalla, varias veces por minuto.

A veces es bueno poner la bocha debajo del pie, levantar la cabeza y darse cuenta de las cosas a tiempo. A veces es bueno que un amigo te lo diga pero lo más importante es aceptarlo y ver cómo hacerlo para cambiarlo. Sinceramente esto de la “adicción al WhatsApp” que podría generalizarse como adicción al uso del Smartphone en mi caso se viene solucionando de una manera casi instantánea desde que volví a usar APN Droid para conectarme a la red de vez en cuando y quitar los sonidos y la vibración de las notificaciones, es decir que ahora tengo mas “poder” sobre esto, y la verdad, que no siento que esto me esté perjudicando para nada, por el contrario. Igual estoy en recuperación, salir de esto totalmente puede llevar un tiempito.

Total, casi todo en la vida puede esperar… “y si es importante que llame”, como dice mi viejo.

Pero cuidado, si bien a mi no me está costando y sinceramente… por más que el título así lo diga no creo que lo mío haya sido ni siquiera preocupante, lo cierto es que esto de la adicción al teléfono no es para nada un chiste. Por el contrario, es algo serio. Primero y principal porque genera varios de los síntomas que cualquier adicción trae consigo como ansiedad, dependencia, irritabilidad, falta de concentración y hasta abstinencia cuando se apaga por falta de batería o se lo olvidan. Esto no es una joda, a tener cuidado.

Ahora un par de artículos interesantes al respecto: WikipediaNY TimesHuff PostTelegraph

Y antes que te vayas te pregunto, ¿Sos o fuiste un poco adicto o al menos, tenés amigos adictos?

34 Comentarios

  1. Yo la adiccion al whatsapp la supere el año pasado cuando perdi el iphone, y cuando lo quise volver a comprar me parecio que me pedian barbaridades por el telefonito, desempolve mi viejo v3 y estuve como 6 meses sin nada de whatsapp o face en el celu.
    Despues volvi a comprar celulares “gama alta” pero ya no le doy tanta bola a eso, es mas que nada una adiccion a tener lo ultimo que salio, como ser ahora estoy con un galaxy note 2 pero sinceramente solo lo uso como reloj de escritorio. pero me ayuda a saber que todas esas funciones estan ahi disponibles para mi

  2. Además de todos los puntos que mencionás y a los cuales adhiero totalmente, vale agregar los “Grupos” del whatsapp donde se arma una sala de chat con hasta 30 locos diciendo boludeces, pasando fotos de minas en bolas o poniendo como ícono del grupo alguna foto de los integrantes en situaciones vergonzosas (ajenas al usuario que sube la foto y siempre apuntando hacer daño moral a otro, convirtiéndolo en vícitma de las gastadas de los demás amigos).

    Está bueno para ese viaje en bondi de 1 hora o más, con la consecuencia de que te ASESINA la batería.

    Pasando por la parte de adicción, he estado horas sentado en casa haciéndo nada más que escribiendo en los mencionados grupos y leyendo alguna que otra gilada en el celu, pudiéndo haber hecho algo mucho más útil.

    Tal vez sea hora de implementar alguna solución como la tuya, ya que a veces me agarra el raye y desinstalo la app a la mierda porque me molesta eso de “estar disponible todo el tiempo”

  3. Yo no se si soy adicto o no…. pero no puedo alejarme demasiado tiempo de mi telefono. Es mas… se me rompio el mini-plug y no puedo escuchar radio, pero puedo usar un auricular bluetooh para mis mp3. Enviarlo a reparar? #ElHorror!!! no podria vivir sin musica en mis oidos =P
    a mi me vino el APN switch de fabrica, lo uso desde el primer dia (porque el 3g apesta tanto que te morfa la bateria de tanto reconectar). Supongo que por eso no llegue a la adiccion del whatssup, pero si del Winamp! xD

  4. Pues claro que es un asunto serio, no viste la cantidad de walking dead que hay caminando con su smartphone en la calle?

    Hoy no pueden cruzar una calle sin activar el GPS.

    La gente además se volvió pasiva consumista de información superflua. No aportan practicamente nada interesante.

    • Esta me gusto…

      “Hoy no pueden cruzar una calle sin activar el GPS”

      En todo caso, aguante la Filcar que te pone el cerebro a laburar en la búsqueda de la calle.

      Saludos
      Nacho

  5. Algo que suma y mucho es que ya no te pasa como con la PC que tenías que apartarte de todos para estar sentado, con el celu te llevas el problema en el bolsillo.

    Por mi parte sé que caigo muy fácil en la adicción… así que corté por lo sano y, como el celu me lo regalaron, no puse el 3G. Uso el wifi cuando puedo y chau

    PD: lo que no me gusta es que estás siempre disponible

    • A mi tampoco me gusta estar siempre disponible me rompe un poco los huevos, ni hablar de lo vigilante que es si tenes novia.

      Con cualquier persona te haces el boludo y le contestas 3 horas después o le respondes “bueno”, “ok”, etc pero con la novia si no contestas en menos de 3 segundos ya no la queres y estas con otra ese tipo de planteos por mensaje son lo peor que te puede pasar, jaja.

      • Yo creo que peor es al revés, que estás con tu novia y te caen mensajes. Nunca es para bien jajaja.

        Decir que no me mando ninguna, estoy tranquilo y corto el tema enseguida… pero si andás perseguido, podes caer muy feo.

      • MADRE DE DIOS Linus, ME SIENTO IDENTIFICADO!!!! Hasta habría que hacer una propaganda de Quilmes con el temita de las novias en WhatsApp

  6. Y agarra un Nokia 1100 que viene a ser algo asi como los cigarrillos electronicos para estos casos.

    • Mi teléfono!!!, impecable, llamadas y texto, no necesito más en este mundo zombie.

      Y todavia uso la filcar… La gente me verá gris como a franchella?

      • Yo tengo un Nokia 3220 para mí y un Motorola con tapita para el trabajo.

        Ando siempre con la Guía T en la mochila, aunque cuando estoy por salir de casa siempre me fijo por el Mapa interactivo del Gob. de Bs. As. y me lo anoto.

  7. “Hola me llamo David y fui adicto” (re A.A jaja).

    Comparto el pensamiento de Guido, termine dando de baja el 3g, sólo estoy “disponible” en casa con wi-fi, es que si bien la mayoría de mis conocidos laburan en oficina se pueden dar el lujo de vivir en Whatsapp, yo era operario de maquinaria pesada y de tanto sacar el cel para contestar me terminaron pegando un boleo en el toor y con razón…

  8. Buen articulo, totalmente adicto estoy, tengo que ver que hago porque pierdo mucho tiempo viendo esta pantalla, la verdad en reuniones viendo la pantalla, me voy a poner las pilas!

    Bye.

  9. Tengo un smartphone desde octubre.

    Igual que Guido, aborrezco estar siempre disponible, pero lo necesito por trabajo y flia.

    Me consolé de la privacidad perdida con una pantalla grande, que permite usarlo de ereader ocasional.

    No me volví adicta, aunque podría hacerlo rápidamente porque cada día hay un nuevo “chirimbolo” -pasé una tarde completa tonteando con una trivia de cine ya desinstalada- atractivo de Android.

    Por fortuna, alrededor hay tanto junkie con la mirada perdida y hablando sólo -bluetooth que me hiciste mal-, que el horror de terminar así me mantiene alerta.

  10. Si crees que eso es adictivo, hacete un grupo de whatsapp con tus amigos y vas a cambiar la forma de ver el mundo.

    Charlas a cualquier hora del dia, fotos de lo que estan haciendo, de todo. Es increible!

    Gracias whatsapp!

  11. Jamas, JAMAS, voy a ser adicto a esas cosas, no las entiendo, o si desde un punto de vista teórico, pero no logro incorporarlas por suerte, al tercer SMS o watsap que me llega ya me irrite, mas si tengo el sonido activado.
    Las ganas de revolear el equipo son increíbles, y me irrita incluso que otras personas estén continuamente con eso y mas aun con sonido, si, soy un completo intolerante con esas cosas.

    GENTE, las relaciones se hacen cara a cara, no por un mensaje, llamada, pagina que crea consumismo y adicción con jueguitos (facebook) y cosas asi

    • SI tanto te irrita deberias tener un celular solo para hacer llamadas onda, nokia 1100, 1208, xD

    • Somos dos Nachesko, pero lamentablemente las cosas no van a cambiar. La gente está cómoda con eso.
      Ya lo dije en un comentario en la entrada sobre “Como NO levantar minas por Facebook”, ¿A quién le parece normal que mas del 50% de una relación se forje a través de una pantalla?
      Pero es cómodo, no hay que salir, no hay que pagar unos tragos, si la relación no funciona no perdés nada…

    • 100% = a vos man jaja
      si toy solo y me llegan varios sms o whatups en pocos minutos puteo al aire, si hay gente al rededor puteo para dentro .me enferma amo la tecnologia pero me encanta la tranquilidad.
      Es como estar durmiendo placentemente y suena el celular ,listo esa boludes me cago la siesta.

  12. A mi mucho el whatsapp no me jode porque solo me escriben 3 personas. Uso mas FB messenger, y ahí cualquier boludo te escribe desde la pc cuando esta al pedo. Yo como no soy de boludear mucho por chat, la conversación se corta después del “todo bien? que andas haciendo?”.
    Pero si de algo tengo que admitir mi adicción es a leer feed de tencologia en google reader. Me debo pasar fácil mas de 3hs todos los días leyendo feeds. Cuando voy al baño sigo con el telefono o la tablet. Me tiro en el sillon y sigo leyendo.
    Pero por suerte eso tiene la ventaja de estar al tanto de todo en materia de tecnologia, cuando ves un aparato nuevo, ya sabes desde hace meses lo bien/mal que anda y si vale la pena para comprar/recomendar.

    • Guarda con eso, se comprobó que podés llegar a sufrir un “Information Overload”, que termina siendo contraproducente para tu salud mental (y en extremo, física, como las 3hs por día que te pasas con el cuellito para abajo mirando el cel).

      Lifehacker tiene varios artículos interesantes del tema, buscate algo porque es un asunto que pasa en SERIO, y las consecuencias son severas (pérdida de memoria, dificultades de concentración, tendencia al multitasking, etc.)

      Saludos!

  13. Yo soy un adicto también. Hace poco vendí la PC y me compré un longboard (ahora uso la pentium 4 de mi vieja para contestar mails y me permito 1 hora por día de navegación “sin sentido”)
    Apenas vendí la PC, noté el horror: Estaba pasando mas y mas tiempo tirado en la cama con el smartphone, mirando videitos de youtube o boludeando en general, casi casi como un reemplazo de la PC.
    Estoy considerando seriamente comprarme un dumbphone al estilo Nokia Asha 302, para ver si puedo terminar de romper esta adicción de porquería.
    Aunque esto encarna otro problema: Todos mis amigos son adictos. Estoy tratando de inspirar una especie de “onda expansiva” de cambio, pero no lo logro, no se desenchufan.
    ¿Alguien que tenga alguna idea para solucionar esta sociedad enchufada? Tengo 20 años y en vez de jugar a la pelota con mis amigos, prefieren jugar un Quake.

  14. El Whatsapp me parece feo (interfaz, funcionalidad, nunca terminar de entender qué es lo grandioso del mismo). Lo tengo pero no lo uso, recibo cada tanto algún mensaje, lo respondo y nada más. Si llega a pasar que me lo quieren cobrar lo desinstalo al toque.

    Soy medio antisocial de las redes sociales, veo como todos de a poco van adaptándose al fenómeno y me da cosa, casi asco ver cada zombie andando por ahí.

    Igual la gran mayoría de mis amigos no tienen estos fonos, no les damos mucha bola. Nos llamamos.

    Lo único que noto desde que tengo un smartphone es la necesidad de averiguar significados, fechas, información en general al toque que se me prende la lamparita, por decirlo así (pero eso fue siempre así, mis TOC me condenan).

  15. El “Wasá” es una reverenda gar…a y no lo digo porque lo usé sino porque me parece molesto indirectamente:

    – La gente no te presta atención cuando les hablás porque están ocupados con la muthafucka app (Bah, igual lo hacen con otras cosas)
    – Te juntás a estudiar y todos comienzan a “Wasapear” distrayendo con risas y “mirá mirá ésto”
    – No tengo smartphone por lo que envio mensajes “old-school” pero no, la mayoría le dá más prioridad a los mensajes en “Wascap” y no te responden porque dicen que no tengo la gloriosa app.
    – Y la lista continúa…

    ¿Soy viejo choto gruñon? Neh, un poco. ¿Está la gente absorbida y abstracta? Totally, dude.

  16. Lo bueno del whatsapp es que se parece un poco, bastante al msn.

    Es 1 foto los contactos y el chat. Salvo por leído que puede ser tanto botón como divertido. Y eso que marcaste Guille, que te encuentra en lugares que no estas solo particularmente.

    Otro punto bueno, es que es gratis claro, y que los contactos indirectamente ya los tenes. Eso es clave para una “red social”.

    Yo todavía no tengo un smartphone y creo que dentro de poco tendre alguno. El whatsapp lo tengo en el BLUESTACKS Ja! (mis amigos creen que soy re hacker)…

    Saludos!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here