El mundo de la tecnología cambia, muta y a veces, también, evoluciona.

Quizás el nicho de las cámaras web estaba un poco estancado antes de 2020, pero sucedió que llegó al mundo una de esas enfermedades que golpea a la humanidad 1 vez cada 100 años y todo cambió, incluso, las costumbres.

Al estar encerrados para millones de personas la cultura de trabajo cambió, y una de las cosas que se volvieron primera necesidad fue la de seguir reuniéndose, pero de manera virtual. Mientras las ventas de PC’s volaban por el aire también explotó el uso de softwares para reuniones (meeting) que se usaban muy poco como Zoom, fue una época de locos, en donde incluso es posible ver en esta lista de bonos de casino que la gente necesitó pasar toda su vida al mundo online. Si, incluso a la hora de hacer apuestas o jugar.

Y en medio de ese caos, las cámaras web fueron más necesarias que nunca. Vimos cómo personas que al usarlas muy de vez en cuando se encontraron en la necesidad de hacerlo todo el tiempo y darse cuenta que la calidad de imagen que ofrecen las básicas o la mayoría de las integradas en portátiles no era lo suficientemente buena. De una necesidad sale una solución dice el dicho, y probablemente éste sea el caso de la Razer Kiyo Pro.

Razer hace productos para el nicho Gamer, o mejor dicho, el Gamer entusiasta que tiene requisitos de calidad mayores que el promedio. Se hizo famosa con los teclados mecánicos (de hecho, tengo un BlackWidow de primera generación que amo) y luego con los Mouses, pasando también por los auriculares, así que su entrada en el mundo del audio y video no podía ser de una manera humilde.

Desde 2021 existen 2 productos en el mercado de esta marca. La Kiyo y la Kiyo Pro. Hoy nos toca probar la versión Pro, la cual tiene innumerables características superiores que su hermana menor, pero quizás la más importante es que cuenta con un sensor mucho más sensible y por lo tanto una mejor calidad de imagen en situaciones de baja luminosidad, algo que considero profundamente importante para tener una buena experiencia de uso.

Antes de seguir, quiero agradecer a los amigos de MalditoHard, que gentilmente me facilitaron el producto para que lo pueda probar. Son gente que recomiendo ya que su atención no es algo normal a lo que estamos acostumbrados en Argentina (contáctense y van a darse cuenta).

La cámara

Cuando sacamos la cámara de la caja nos sorprendemos (y no solamente yo, se sorprendió mucha gente que vino a cas estos días).

Es un tubo negro y sobrio donde la calidad constructiva realmente sorprende. Es pesada, se siente firme y fabricada de materiales excelentes (y así es, no solo se siente). No hay leds, RGB o logos grandes, de hecho el logo está detrás del vidrio de la cámara.

Si la miramos un rato recuerda un lente de DLSR 35mm de Canon o Nikon, más que nada porque en el frontal vemos las características técnicas más notables (F1:2.0, 3MM, Full [email protected]). La Kiyo Pro es sobria, bella y pareciera diseñada por alguien que tiene un alto valor estético.

Además, cuenta con un «pie» que permite colocar la cámara en casi cualquier lugar. Al «abrirse» cómo si se tratase de un mecanismo similar al de un broche para ropa, pero más complejo, podemos ponerlo por encima de cualquier monitor, o incluso, arriba de los gabinetes. También, en caso de que la necesidad sea un poco más profesional, trae un adaptador para trípodes.

La cámara derrocha calidad, por todos lados, incluso el cable (USB-C > USB) es mallado y dan ganas de llevarlo a pasear de lo lindo que es.

El Software

La Kiyo Pro se «autodetecta» cuando instalamos el Software «Hub» de la marca, que se llama Razer Synapse.

Razer Synapse es como un software general de todos los dispositivos de Razer (o la mayoría) y permite desde actualizar el firmware hasta configurarlos, pasando por controlar los colores de los leds, realmente está bueno si se tienen varios periféricos así se controlan en un mismo lugar.

En el caso de la cámara, ni bien instalé el software me pidió actualizar el Firmware. Fue cuestión de un par de minutos para tenerla funcionando y hablando específicamente de configuración la verdad que si bien se pueden controlar un montón de opciones cómo:

  • Temperatura del color
  • Tipo de enfoque
  • Ángulo de visión
  • HDR
  • Brillo
  • Contraste
  • Saturación

Considero que lo ideal es dejar todo en auto, ya que así he obtenido los mejores resultados.

Perdón, no elegí ser tan fachero.

El review

Lo ideal a la hora de hablar de una cámara es… hablar a través de la cámara. Así que ustedes mismos pueden ver de lo que hablo.

Antes de irme, les pido disculpas por algún yerro, y para todos los que nunca me habían visto, es un gusto.

La Razer Kiyo Pro es un 10/10 y no solamente se la recomiendo a los Gamers/Streaming que se muestran jugando en Twitch. Es mucho más que eso, es para cualquiera que quiere que lo vean «bien» a través de Zoom, Meet o lo que sea. Vale la pena.

Gracias nuevamente a Maldito Hard (pueden comprar la cámara acá) por decirme que opine realmente lo que quiera

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