Hay… hábitos que uno tiene en su computadora que son innegociables.

No sé, tener un escritorio con documentos temporales, o tareas automatizadas, o controlar la PC con un Gamepad de XBOX 360, como tener gadgets que te digan la temperatura y la performance de tu PC.

Tarde o temprano, con el tiempo fui desarrollando el gustito de armarme de pequeños lujos que de alguna manera u otra se me volvieron fundamentales en mi vida cotidiana. Y uno de ellos, fue el de tener la barra de inicio al costado.

Algo que es realmente ser imposible en Windows 11, en su nueva reversión de la barra de inicio y la renovación del menú de inicio en general. Algo tiene Microsoft en siempre atacar estos dos aspectos de su sistema operativo, cuando aún al día de hoy se vuelve imposible configurar la PC al 100% sin acceder a herramientas que están cuasi intactas desde la era de Windows 2000.

Y esta vez me toco a mi perder.

Tanto el menú de inicio de pantalla completa, como la barra a la izquierda o a la derecha de la pantalla.

Se bien que debo estar en el % más bajo de aquellos a quienes esto les parece un conflicto, pero sory gordi, para mi lo es.

A criterio personal, la transición de 4:3 a 16:9 en el ambiente de escritorio siempre fue un error. Entiendo perfectamente la justificación del cine, y que es más fácil tener un estándar genérico en el 16:9 y después dejar que todos los demás sean alternativos.

A lo que quiero ir, es que valoro mucho más la altura de mi espacio visual, que la anchura.

En general cuando uso una computadora estoy o escribiendo código, o usando Excel, o navegando en Internet, todas actividades donde tener un 8% más de espacio vertical me suman mucho más que perder un 5% de ancho que probablemente se pierda en bordes que ahí están para garantizar el diseño adaptativo.

Es un compromiso, ganar altura y perder anchura. Un compromiso que haces con todos los softwares que no manejas en pantalla completa.

Hay alternativas que me disgustan como la de esconder la barra de inicio, pero para eso no la tengo. Y me manejo o con alt-tab (que no vengan los de la lata), y con el botón de Windows para abrir el menú.

También está la de tener un monitor en vertical, pero lo probé y me parece horrible al uso cotidiano que le doy.

O sea… ¿qué se hace?

¿Tengo que rendirme ante esta nueva versión y adaptarme? ¿tengo que ser uno de aquellos rebeldes que se rehúsan a actualizar? ¿Tengo que pagar por un software de terceros cómo Start 11 que no termina de cuajar con todo el sistema? ¿Tengo que ir a alguna distribución de GNU/Linux donde si lo pueda configurar?

Hasta ahora lo único que me espera es ver que alguien saque un mod, o algo. Quizá tener la barra de inicio de Windows 10 en 11, pero me da la sensación de que algo se rompería por otros lados.

La verdad. Me decepciona un poco la dirección que el nuevos sistema operativo está persiguiendo. Y siento que mi sistema me pertenece cada vez un menos al paso de los años. Si algo me atrajo siempre de Windows es su versatilidad y adaptación, manteniendo un nivel absoluto de retrocompatibilidad con código viejo. Hoy, esa versatilidad para mi está muriendo. Seguirán siendo los reyes de la retrocompatibilidad si siguen el camino de Windows 11, y quizá de adaptación, pero la experiencia para ir cerrándose cada vez más.

5 COMENTARIOS

  1. Gastón

    Se puede cambiar desde los settings muy fácilmente, por lo menos desde la actualización 21h2

  2. Nano

    Cuando vi el titulo pensé q ibas a hablar de los horribles agregados como el buscador inutil, los dibujitos ahora adosados al mismo o las noticias q brotan cada vez q se te corre el mouse

  3. Sergio

    Con Rainmeter instalado ya tenés tu «vertical dock» personalizado (escondido y/o a la vista) en cualquier lado del escritorio, hay decenas de skins pululando por Deviantart y en el subforo de Reddit.

Dejá una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here