La primera vez que vi un gabinete moddeado fue en el año 2000. Toda una vida.

Era de mi amigo Julián, mejor conocido en el mundo Lanero como MEFISTO (porque antes todos nos llamábamos con el nickname) y se trataba de un gabinete ATX bastante estándar al que le hizo un hermoso trabajo de bricolaje. Agujereó la tapa del gabinete, y utilizó un acrílico cómo ventana, la cual emprolijó usando un burlete de algún auto.

Me acuerdo que se pasó un buen rato buscando (imaginen, hace 20 años) un neón para poner dentro del gabinete e iluminar los componentes. Por entonces estaba comenzando a estar de moda el tunning de autos así que usó un neon azul de ese no tan agradable arte para iluminar el gabinete mientras buscaba la mejor forma de ordenar los cables. También había metido 2 manijas para tomar el gabinete más cómodamente. Eran épocas de modders de vieja escuela, con pocos recursos y con aún menos posibilidad de conseguir cosas para hacerlo. Era todo trabajo manual y había que realizarlo sobre los aburridos productos que se vendían. Podríamos decir que se hacía mucho con poco, literalmente.

Mi primer mod fue muy sencillo. Agarré el gabinete que tenía y le saqué la parte frontal. Lo pinté de plateado bicapa y le puse un interruptor de auto (de esas switchs mecánicos de acero inoxidable). Tenía manijas también y un agujero en el medio de la parte superior con un cooler de 8cm para mejorar la circulación de aire. Tenía una onda bastante similar a las computadoras de Fallout, si se me permite la analogía. Eso si, no tenía luza alguna salvo un LED HDD bastante escondido ya que justamente “la onda que quería darle” era la de rusticidad extrema ya que nunca me gustaron demasiado las lucecitas esas.

Los loquitos que se juntaban a jugar

Hace 20 años, los que usábamos caladora y taladro para hacer estas modificaciones eramos vistos casi, literalmente, como loquitos.

Me acuerdo incluso discusiones con mis viejos. ¡Como le vas a hacer eso a la computadora! Me decía mi vieja y algo de razón tenía. Pero bueno, con el tiempo y viendo que todos mis amigos y después los conocidos de conocidos me empezaron a traer sus PC’s para arreglar terminó entendiendo que algo entendía del tema y que todo lo que le hacía a mi PC no era un simple capricho sino que eso de customizar mi computadora era una forma de demostrarnos a nosotros y a lo demás una conexión sentimental, que era más que un simple aparato, o algo así.

Así que si, algo de locos estábamos.

Y además de locos, también eramos muy pocos, claro. Y lo más extraño es que con el advenimiento de los Cybers, la llegada del Counter Strike y los juegos de ROL que desencadenó la segunda oleada de PC Gamers se vivió un tremendo boom de jugadores ,pero que a su vez eran otro tipo de jugadores.

Yo siempre comparo a los jugadores de la segunda ola con los nuevos pilotos de Formula 1 que son tremendos manejando pero no tienen ni de cerca la capacidad de mejorar el chasis y la mecánica de los autos, siempre generalizando, claro. Estos adolescentes de principio de siglo no tenían ni idea de la PC con la que estaban jugando, pero… ¡cómo pegaban algunos! Me pasó de haber pasado hasta verguenza por entonces en algunas partidas del CS 1.6 contra púberes que no sabían ni instalar el juego.

Cuando los Cybers murieron, algunos pocos jugadores de esa segunda ola de PC Gamers compraban su PC y la usaban, justamente, como un instrumento. Por entonces armé muchísimas máquinas para este perfil de usuario. Solían basarse en algún frío y blanco gabinete y el técnico en cuestión debía instalar todo, ya que el jugador de la segunda ola no tenía idea, él solo jugaba bien y usaba su PC para para jugar.

Asimismo, cabe destacar pero el movimiento de juegos online sufrió un parate importante entre que se fueron los Cybers y llegaron las buenas redes de banda ancha y la distribución de juegos online masiva como STEAM. Fue un invierno gris para el mundo PC Gamer que supongo terminó con la llegada (y el fin) de varias cosas.

La Master Race, el orgullo del PC Gamer y el “hay que verse diferente”

Hace alrededor de 10 años se dieron varias situaciones bastante juntas. Para empezar, un señor llamado Steve Jobs un tiempito antes había dicho que la era de las PC había llegado a su fin se acercaba lo que denominaría “Era Post PC”. Cuando este señor decía algo así, el mercado, reaccionaba ya que su nivel de lectura y acierto en el mercado era impresionante. En realidad, y con el diario del lunes, lo que iba a pasar es que la gente no iba a dejar de usar las PC sino que por primera vez el software había llegado a un estado de arte tan alto que necesitaba cada vez menos potencia para funcionar, lo que en definitiva alargaba la vida útil de las PC’s y por consiguiente la necesidad de actualización. Si le sumamos la revolución (y evolución) que tuvo el mercado móvil era bastante evidente pensar en un futuro estancamiento del mercado de PC’s. Ahí es donde los fabricantes de hardware tuvieron que ponerse a pensar cómo podían seguir vendiendo lo que producían.

Si el que tenia PC ya podía trabajar, escuchar música, editar documentos, y más… ¿A quién le vendían PC’s, entonces? Aquellos fabricantes chinos veían un nicho importante de ventas en los videojuegos ya que los fabricantes de consolas se estaban cansando de vender. Era obvio: el único nicho que iba a seguir necesitando actualizar su Hardware a largo plazo era el que jugaba videojuegos, ya que son las únicas piezas de software que suelen evolucionar lo suficientemente rápido.

¿Cuántos colores querés ver hoy?

Ese fue el Génesis del PC Master Race tal como lo vemos ahora. Comenzó una carrera por parte de las marcas generalistas para hacer submarcas y productos dedicados exclusivamente para los jugadores y con esto, generar deseo y necesidad de productos. ASUS por ejemplo, con sus líneas de productos ROG (Republic of Gamers) y Corsair, que solamente hacía módulos de memoria RAM, comenzó con una línea de productos que hoy se caracteriza por Fuentes y Headsets. Incluso Incluso marcas como Razer, que hoy son tan famosas, no existían.

Y ahí es donde, una feature que algunos modders de vieja escuela como MEFISTO usaron, se volvió imprescindible

MIRA MAMA, TIENE LUCECITA’

Las lucecitas de colores se volvieron casi tan importantes cómo las features del producto, o quizás, más. A mi, al principio, me daba cierto rechazo ver cómo los mejores productos de hardware que uno podría conseguir (aquellos que tienen más capacidad de configuraciones, de overclock y demás) son los que más lucecitas y posibilidades de customización visual tenían, y tienen.

El Hardware pasó a ser un producto que también debía entrar por los ojos. También sumaba mucho que mientras sucedía esto el mercado de PC Gaming se hacía más fuerte entre jugadores más chicos. Instalar un juego en PC era más barato y fácil que nunca gracias a STEAM y joyas hechas para nenes como The Sims o Minecraft aparecieron primero en esta plataforma y generaron un boom de ventas. Todo se alió para que un público cada vez más infantil, casi adolescente comience a preferir PC sobre consola.

Buen gusto. Y lejos de parecerse a un “boliche” de los 90’s.

Este público que amó sus zapatillas con luces en la infancia no iba a ignorar un producto con luces. Hay que reconocer que, además de las luces – que hoy son configurables y es posible elegir el color exacto que uno desea – a nivel estético en el mercado de PC existen productos maravillosos. Basta con ver la gama alta de motherboards Gigabyte o MSI por ejemplo, o las Maximus de ASUS para notarlo, el problema, a mi gusto y entender, es que se están yendo de mambo.

Todo tiene RGB, todo, todo

Cómo ha demostrado que funciona, esto de ponerle lucecitas a todos se transformó en un descontrol. Teclados, Mouses, Headsets, Motherboards, Placas de vídeo, Memorias RAM y hasta el disipador Wraith Max del segundo fabricante de procesadores del mundo trae RGB.

Hasta AMD hace coolers con RGB.

Ni hablar de lo que está de moda hace un tiempo: los gabinetes casi transparentes con coolers RGB.

El problema de todo esto es que la diferencia entre algo sutil y grotesco a veces es bastante fina.

Y cómo hablamos al comienzo, de aquellos autos tunneados que se hicieron famosos en películas como Rápido y Furioso y en juegos como NFS: Undergroud, la diferencia entre un tunning fino y un enchastro era, probablemente, la cantidad, sutileza y elección de los detalles.

Ahí es donde una caja con un millón de luces leds de infinidad de colores me hace dudar de esta moda. Y quizás una buena elección de un solo color (cómo el verde Razer) en ciertos dispositivos y con una baja potencia le den un toque maravilloso a un escritorio. Eso es el RGB: una moda que, probablemente, ayudó a catapultar el mercado del PC Gaming pero que hay que usar con precaución.

8 COMENTARIOS

  1. Pablo Javier

    Me encantó tu nota Guille… Aunque sabes que no le pondría ni luces de posición!

    Abrazo!

  2. Nicolas

    Como olvidarse de ese PDF del 2000 de modding que andaba dando vueltas por Taringa!

  3. Brianmel

    Todavía recuerdo cuando tenía 15 años y estaba buscando moldes para agujerear las parte superior de gabo y colocar un cooler de mayor flujo a menos rpm. Me quedo pendiente!

    Lo que si hice de modding, día agujerear un cooler de 80mm y colocarle 4 leds, sigue funcionando hasta el día de hoy, solo q las soldaduras son horribles.

    Pd: q tenés con los nuevos pibes de la F1? Por lo menos estos pibes nacieron ya con el simracing.

    • Jaja, no tengo nada en contra de los pibes!

      Es una comparación. Los pibes de ahora son mucho menos “fierreros” que antes.

      Te recomiendo ver el documental de Fangio en Netflix, ellos mismos lo dicen.

  4. cristian

    Yo cero modd. Salvo el tratar de meter algun cooler extra. Por ejemplo en la epoca de los mother con capacitores electroliticos truchos. Que trataba de meter algun cooler justito encima de estos. Cosa que nunca soluciono nada.

    Lo mas cerca que estuve de las lucecitas fue un dia que cambie el cooler de un Duron, creo. Y justo dio la casualidad que venia con luz.

    Saludos.

  5. Pablo

    Detesto el rgb, o cualquier tipo de luz que no provenga del monitor.

  6. Diego M - PepiMDQ

    Y ni hablar de las luces que van cambiando de color constantemente… o que laten. Ufff que odioso que es eso. Lejos de ser atractivo, es distractivo.

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