Hace muchos años, los usuarios entusiastas de PC no teníamos tantas opciones cómo ahora.

Existían, si, productos de alta gama. Ya se veían algunos motherboards con capacidades de overclock y siglas del tipo «PRO» o «Diamond» entre otros tantos, también existieron procesadores desbloquados o con mayores velocidades creados para exprimir al máximo las plataformas, al igual que las memorias. Los que tardaron un poco más fueron los fabricantes de unidades de almacenamiento, hasta que Western Digital llegó y puso un mazazo sobre la mesa.

Pero vayamos un poco más atrás de ese momento. A finales de los 90’s y principios de los 2000’s el mercado entusiasta del almacenamiento estaba mayormente dominado por discos duros IDE de alto rendimiento de 7200RPM cuya mejora en performance dependía casi exclusivamente de la caché (que era muy costosa por entonces) y discos duros IDE más convencionales de 5400 rpm. Las unidades con conexión SATA recién estaban llegando al mercado. Los que peinamos canas y que por entonces buscaban más rendimiento recordarán mirar revistas de computación y encontrar «la bestia» llamada Seagate Cheetah de 10,000RPM. El problema de esta y otras bestias es que se conectaban a través de la interfaz SCSI era que además del alto costo de la unidad, el controlador costaba un huevo (y medio) lo que lo alejaba esta tecnología del entusiasta normal y la dejaba solamente en manos de profesionales o aplicaciones empresariales.

Pero sucedió algo: A partir de este nuevo milenio la interfaz SATA comenzó a popularizarse, y con ella la posibilidad de incorporar unidades de discos de mayor velocidad a buen precio era más factible para todos. Es por esto que Western Digital, ni lerdo ni perezoso, comenzó, quizás sin saberlo, con un proyecto que quedaría en la memoria de millones de entusiastas informáticos para siempre: los WD Raptor.

El WD Raptor: Un nombre brutal para un rendimiento sin precedentes

Pongamosnos en contexto. Corría el año 2003 y los SSD o discos de estado sólido todavía eran pruebas de concepto. En ese momento Western Digital anunció una unidad de alta gama y de  gran performance, que giraría a 10000RPM pero se conectaría al – relativamente – nuevo estándar SATA. Fue un boom. El primer WD Raptor (WD360GD) tenía una capacidad de 36Gb y caché de 8Mb. Esos 36GB eran bastante poco para la época pero era el sacrificio que había que pagar para tener tiempos de acceso mas rápidos. El WD360GD tamién era caro, pero no la locura que significaban las unidades SCSI de antañalo, lo que que lo convirtió en un éxito instantáneo.

El primer WD Raptor tuvo una especie de crisis de identidad, ya que estaba diseñado para el conector IDE pero como dijimos anteriormente se lanzó con una interfaz SATA. Esto se hizo a través de los chips de puente IDE a SATA Marvell 88i8030-TBC (y TBC1), lo que significaba que la unidad no necesariamente se beneficiaba de las velocidades de la interfaz SATA y no tenía soporte para NCQ. El puente original solo tenía soporte UDMA5, limitando el rendimiento a 100MB/s, mientras que el posterior operaba a UDMA6 133MB/s. Al menos no había posibilidad de que la unidad se conectara con un dispositivo esclavo (como podría suceder en buses IDE) y tuviera que compartir el tiempo del bus. Algo era algo. Así y todo eran unas bestias.

Comparado con los discos de 7200 rpm, el WD Raptor era tanto más pesado como más calentón. Tenía disipadores en forma de nervaduras en la carcasa como un disipador de calor para ayudar a disipar el calor. El disco también era considerablemente más ruidoso al buscar en comparación con los discos regulares, pero estos eran compromisos aceptables para los entusiastas más interesados en un mayor rendimiento. Los reviews en su momento decían que los primeros Raptors no eran lo suficientemente rápidos cómo los SCSI de servidores pero le daban una paliza en el suelo a los PATA (IDE) de escritorio.

Por lo tanto, el nuevo bebé de Western Digital es un buen punto de partida para una nueva clase de unidades entre las unidades Parallel ATA 7200 rpm y SCSI 10K. El uso de este tipo de unidades en servidores superiores al nivel básico puede ser un problema: la falta de cola de comandos no les permite funcionar perfectamente con grandes cargas. Pero el nicho de las estaciones de trabajo de alto rendimiento se puede ocupar teniendo en cuenta que casi todas las placas base nuevas son compatibles con Serial ATA. Sólo desearía que el tamaño del disco fuera mayor…

Un año después se lanzaría la segunda generación de raptor. No hubo muchos cambios. Recién con la tercer generación, Western Digital lanzaba una renovación interesante. Con 150GB y 16MB de caché vino por fin con una interfaz SATA nativa y NCQ, lo que le brindaba unos tiempos de acceso muchos mas rápidos. Lo más curioso de esta generación es que se vieron 2 modelos. El Raptor de toda la vida (WD1500ADFD) – si se me permite la expresión – y el Raptor X (WD1500AHFD) que venía con una ventana que mostraba algo inusitado por entonces: los platos y los cabezales funcionando. Magnífico e ideal para los modders.

 

 

En general, aunque los resultados son excelentes para un disco mecánico, están muy limitados por la física y, por lo tanto, el rendimiento solo mejora ligeramente en comparación con la primera generación cuando se trata de IOPs.

La llegada de los Velociraptors

Para la cuarta generación (WD1600HLFS) WD cambió su marca a Velociraptor. El cambio fue para darle un poco más de emoción y también porque cambiaba el tamaño. Era un poco raro igual, porque en lugar de construir unidades de tamaño completo, lo que hizo WD fue hacer unidades de 2.5 pulgadas más gruesas que los discos duros estándar para laptops y montarlas en un gran disipador de calor al que llamó Icepacks y que los convertían en discos de 3.5 pulgadas. También era posible usar los HDD sin la carcasa, aunque la garantía se perdía.

Los SSD: el meteorito de los dinosaurios rápidos

Hace más de 10 años con «un chijete» escribía en este mismo lugar una de mis primeras impresiones sobre los SSD. La tecnología de estado sólido había llegado a barrer con todo, y claramente lo primero que hizo fue poner en su lugar a todos los discos magnéticos, incluso los más rápidos. La realidad era que el SSD más lento era varias veces mas rápido que el HDD más veloz. Y así fué como conquistaron el mundo.

Tal cómo el meteorito que cayó sobre la actual México hace millones de años, los SSD lo primero que hicieron fue borrar del mercado a los dinosaurios más voraces primero, porque los demás sobrevivieron más tiempo. Así que justamente en 2012 Western Digital dejaba de producir su línea de unidades más veloces para dedicarse de lleno a los SSD pero no sin antes dejarnos una leyenda.

5 COMENTARIOS

  1. Ramiro

    Siempre quise uno, pero cuando tuve la plata para una PC eran carisimos.

  2. Mauro

    Un sueño! todavía sueño con poder comprarme algunos discos de + de 100gb.

  3. guti

    Tenia dos de 160GB (WD1600HLFS) en una DELL con los caddy. Buenos discos! Me quedo uno de esos que todavía funciona perfecto!

  4. Cris

    Tengo 2, los hace como 2 años me los regalaron cuando actualice una PC gamer de un cliente, ya eran viejos y los conservo para mi museo, junto con un Nvidia serie 8 de la misma epoca. Me imagino eran un maquinon en su epoca… al final termino con Pc de oficina , mi cliente la recupero durante la pandemia cuando estaba muy caro todo…

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