Lo primero que uno oye al trabajar con distintas clases de equipos (desde electrodomésticos hasta autos, pasando por juguetes, celulares, equipamiento para oficinas, herramientas, etc) es que cuanto más caro es mejor. No es una regla en toda su expresión, pero tiene mucho de cierto. Lo que generalmente es más notorio es el caso inverso, que cuanto más económico sea algo, suele ser de peor calidad.
Este concepto se hace muy apreciable en algunas clases de equipos electrónicos de uso corriente: Computadoras de escritorio, Notebooks, Televisores, Celulares, entre otros aparatos.

Tomemos, por ejemplo, dos televisores: Sin entrar en detalles, ¿qué hace que un TV Smart 55″ de marca “genérica” cueste algo más de la mitar de otro TV Smart de 43″ de una marca “líder”? La diferencia no es solo del costo de marketing de la marca (que lo hay) sino que hay varios factores que hacen al precio y no son tan visibles; y otros son, para la mayoría de los mortales, factores invisibles. Si uno comprendiera el costo de cada componente entendería por qué un TV cuesta menos que otro cuando la el pensamiento lógico nos indica que a mayor tamaño de pantalla, porque la pantalla es lo más caro, el precio debería ser mayor, no al revés.

Pero cuando se trata de computadoras, eso que todos (los lectores de este sitio web) tenemos en común de algún modo, hay un componente al que el común de la gente no le presta atención: la calidad de la fuente de alimentación. Es un problema que se presenta con mucha más frecuencia en las computadoras de escritorio “caseras”, de esas en las que es uno mismo quien elige con qué armarlas.

Decisiones

Elegimos el procesador, la cantidad de memoria, el tipo y capacidad del disco, y que el bendito gabinete que va a contener todo eso sea lindo. Sin embargo no siempre elegimos qué fuente de alimentación usar en ese gabinete porque compramos barato, y ya traen una “gratis”. La fuente es un el dispositivo fundamental ya que es el que debe entregar al resto del sistema la energía necesaria para su correcto funcionamiento. Debe alimentar a la placa madre con un manojo de cables de varios colores, cada uno con un valor muy preciso de tensión; alimentará al procesador con un manojo mucho menos llamativo con otro valor de tensión igual de preciso; lo mismo que las unidades de disco o grabadoras de DVD’s (si es que alguien todavía las usa).

Entonces es comprensible su importancia. El problema se presenta en que los fabricantes, con tal de ofrecer un precio competitivo abaratan en la calidad de algunos de sus componentes, entonces esos valores tan específicos que debe tener empiezan a acercarse a los límites admisibles (o incluso a cruzarlos). Es así donde nuestro queridísima computadora “nueva” empieza a tener algunos fallos incomprensibles. Primera lección aprendida: no comprar, bajo ninguna circunstancia, una fuente económica. Más vale ahorrar en unidades de disco o memoria (se pueden ampliar después) que en la fuente.

Silverstone es una de las marcas de PSU (Power Supply Unit) más reconocidas.

La segunda lección que aprendí sobre cómo evitar (o solucionar) problemas en una computadora tenía que ver con la tierra. La tierra es tan importante como una buena fuente. Por tierra no me refiero al polvillo sino a la tercera pata de los tomacorrientes, que si la instalación eléctrica está bien hecha no va a dar problemas.

– ¿Qué tiene que ver la tercer pata del enchufe con los cuelgues que tiene mi compu? dirán algunos. La verdad es que mucho. En 1851 el físico francés Léon Foucault descubrió un fenómeno eléctrico que se produce cuando un conductor atraviesa un campo magnético variable, o viceversa. Es el mismo principio por el que funcionan los transformadores, pero con un efecto no deseado que se produce en otras partes del circuito y en todo elemento conductor (como pueden ser los gabinetes y carcasas metálicos) que es alcanzado por un campo electromagnético.

Corrientes parásitas

A este tipo de corriente se les llama “corriente parásita” o “corriente de Foucault”. Las corrientes parásitas no son necesariamente dañinas, ya que muchas son filtradas y eliminadas por la conexión a tierra; de lo contrario pueden llegar a producir errores de lectura al procesador de un equipo.

Por poner un ejemplo burdo, supóngase que, siendo que los sistemas digitales funcionan en base a ceros y unos, y los ceros y unos en base a valores de tensión preestablecidos, por decir, de 3 voltios para un cero y de 5 voltios para un uno, si esas corrientes parásitas llegaran a ser causantes de que un procesador reciba un dato con un valor de tensión de 4 voltios. No se corresponde con los 3V de un cero ni con los 5V de un uno y podría ser descartado. Pero ¿qué pasaría si en lugar de entregarse un cero al procesador se entregara un valor de 4.5V y por proximidad lo interpretara como uno? En ese punto podría darse un fallo por el que el procesador no tiene cómo resolverlo, puesto que recibión un “uno” cuando esperaba recibir un “cero”, y se produce un cuelgue.

Y ni hablar del resto de radación electromagnética proviniente del exterior, como son las ondas de radio, por ejemplo; el gabinete hace las veces de antena y convierte parte de la energía transmitida por esas ondas en corriente eléctrica que se suman a las anteriores.

¿Sucede esto en la vida real con los procesadores modernos? No lo sé con exactitud. Lo que sé es que he solucionado infinidad de situaciones de equipos que se colgaban sin puesta a tierra y al ponerlas todo volvió a funcionar como Dios (o quien creó el universo) manda.

Tirá un cable a tierra

De ahí la importancia de que esas corrientes parásitas puedan descargarse “a tierra” en vez de quedarse circulando innecesariamente dentro del equipo. Por eso también puede llegar a sentirse un ligero “cosquilleo” si se toca alguna parte metálica del equipo, ya que esas corrientes de descargan a través de uno en lugar de hacerlo por la puesta a tierra de la instalación.

No todos las fallas erráticas de una computadora se deben a problemas de software o de hardware. Una instalación eléctrica deficiente también es una causa común de fallas que a veces no se tiene en cuenta porque “el cortaccoriente tendría que saltar; y además el resto de las cosas funciona como debe”. Pecamos de confiados sin pensar en que ese “resto de las cosas” no siempre es tan susceptible como los circuitos internos de una computadora. Y la puesta a tierra ayuda a evitar algunas de esas fallas.

Entonces si querés saber cómo hacer que una computadora funcione bien, además de hacer todo lo que pensabas hacer, asegurate de que la puesta a tierra de tu casa u oficina esté en orden…

2 Comentarios

  1. En general las casas salvo que sean muy nuevas (y a veces ni siquiera así) no suelen traer hecha la instalación a tierra.. es bastante jodido hacerlo también ya que hay que pasar el cable por todos los tomacorrientes de la casa y luego poner la jabalina.. la gran mayoría no quiere o ni siquiera sabe cómo hacerlo..

    Creo que mucho más práctico es simplemente recomendar tener una fuente de marcas conocidas y que como mínimo diga 80 plus bronce. Además de saber el wattage adecuado para el equipo + un plus por desgaste.

  2. Lamentablemente utilizar una fuente de marca reconocida no va a solucionar los problemas causados por una deficiente puesta a tierra.

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