Muchos de ustedes son, como yo, unos tecnófilos. Tengo una PC, una notebook y un celular que gracias a las maravillas de la tecnología moderna puedo utilizar casi como si fueran todos lo mismo, y por supuesto hay que agradecer también a la conexión de banda ancha de mi ISP y a la de mi carrier de teléfono.

Todo esto hace que yo exista en un mundo hiperconectado. Si quiero saber algo sólo tengo que gritar “ok google!”, mi música me acompaña todo el tiempo gracias a Spotify y por supuesto… puedo estar conectado con mis amigos a través de Facebook. Y estar conectado a mis sitios de noticias… a través de Facebook. Y ver gatitos graciosos… a través de Facebook. Y hacer todo todo todo… a través de Facebook.

Hace unos 17 años que surfeo la Interwebz. Arranqué con chats IRC y usando Yahoo para encontrar los truquitos del Silent Hill, y ahora muchos años después – noté hace un tiempo – que rara vez es necesario salir de Facebook, todo se puede hacer ahí. En el celular ya ni siquiera es necesario abrir el navegador! Y yo, como tantos otros, caí en la trampa. Me encontré de repente scrolleando mi feed nerviosamente todo el tiempo, dale que te dale con el dedito ya sea a la pantalla o a la ruedita, nunca llegando al final de nada. Es como si mi dedo buscara desesperadamente la luz al final de un túnel infinito…

Era inútil, jamás lo iba a encontrar. No está diseñado así. Si tuviera fin, uno cerraría la ventana del navegador, saldría de su casa y hasta quizás te pondrías a hacer algo que importe realmente, no sé, ayudar a los necesitados, plantar un árbol o hasta quizás iniciar una revolución…. ¿quién sabe?

Es así entonces como el 1° de Septiembre decidí iniciar un pequeño detox de Facebook de sólo 30 días. Ni más ni menos. La idea era evitar el “me voy a ir de Facebook para toda la vida” porque rara vez se puede comer la torta completa de un solo bocado, y llevar un pequeño diario al respecto para documentar esta experiencia. Hoy, ya casi 2 meses después de finalizado mi experimento, vengo a traerles las conclusiones que he podido sacar.

Los primeros días son los más difíciles

Somos, por diseño o evolución, adictos a la Dopamina que nuestro cerebro genera. O mejor dicho, somos adictos a las acciones que disparan a dicha sustancia en nuestro cerebro, ergo, si algo te genera placer, es porque hay Dopamina envuelta en el proceso. Y es justamente donde el diseño de los sitios como Facebook, Twitter o Instagram juega un rol importante: la eterna búsqueda de nuevos estímulos – lo desconocido, fotos nuevas, información nueva – nos mantiene enganchados eternamente. Se le llama “Scroll Infinito”, y existe bastante controversia alrededor de este diseño de interfaces.

Y yo estaba ahí, dele que te dele a la ruedita hasta que un día ese estímulo no está más.

Si bien no pasé por ningún tipo de Delirium Tremens, sí me sentí como un yonky, agarrando el celular nerviosamente todo el tiempo en búsqueda de mi dosis, especialmente en situaciones en las que tenía tiempo muerto o necesitaba – o creía que necesitaba – desviar mi atención. Como buen adicto, terminé canalizando esa pérdida de tiempo energía en Series y Documentales, porque para ser productivo ya tengo mi trabajo.

Ego

En el momento en el que dejás de fijar la vista en tu celular sucede algo extraño, casi mágico diría: comenzás indefectiblemente a pensar.

Escribí en mi blog: “hoy mientras estaba mirando mi celular con cara de “este aparatito solía ser más divertido”.

Un momento de grandeza, ¿no? Estaba pensando en algo. Y lo que sobreviene enorme.

Los Millenials como yo tenemos una percepción de nuestro Ego un tanto… digamos… engrandecida. Tanto así que nos llaman La Generación del Yo. Y cuando se trata de acariciar nuestro Ego, todas las redes sociales nos premian con algún tipo de dádiva inmaterial – que por supuesto libera Dopamina – cuando logramos la aprobación de quienes nos estén espiando mirando. Lo cierto es que, voy a citar un amigo aquí, “se aprovechan de la miseria humana”, de este vacío que sentimos todos y tapamos con Likes y Corazoncitos; de más está decir… que ese cuenco no tiene fondo.

¡Sorpresa! En las redes sociales nadie está realmente prestándote atención a vos, sino a sí mismos. Somos realmente la generación del Yo. Hubo personas que ni siquiera se enteraron que me fui por un mes, y los que sí se dieron cuenta atinaron a pensar que me había muerto o increparme con un “me eliminaste!”, no podía ser que justamente YO haya cometido la locura de abandonar la hiperconectividad.

¿Hiciste la cuenta del tiempo que pasás en Facebook?
¿Hiciste la cuenta del tiempo que pasás en Facebook?

Consecuencias no planeadas

Todos tenemos un amigo Digital, y particularmente al mío lo contactaba sólo a través de Facebook. Nuestra amistad dependía, en esta instancia, puramente de que existiera Facebook; por las maravillas de la tecnología, ahora también tengo su contacto de WhatsApp y podemos seguir hablando de cosas importantes por esa vía.

El más molesto de todos los inconvenientes fue, por lejos, Spotify. Tengo una cuenta Premium y, por costumbre y practicidad, se ve que cuando cree la misma utilicé el botón de “Registrarse con Facebook”. Al haber desactivado mi cuenta, quedé fuera de Spotify, sin cuenta Premium y sin mis Playlists que tanto trabajo me ha costado crear. Tuve que contactarme con Soporte y después de crear una cuenta asociada a directamente a mi dirección de Mail se tomaron el trabajo de “migrar” mis playlists desde la cuenta vieja. Y por los “inconvenientes” me regalaron 1 mes de Premium. Dedito para arriba para Spotify.

Otro inconveniente pero no tan grande es haber perdido los grupos de Compra/Venta. Todos estamos en alguno, y son extremadamente útiles porque si bien MercadoLibre es genial, estos grupos son mucho más directos y rápidos; he comprado y vendido cosas a través de ellos un montón de veces.

Conclusión: NO creen cuentas en sitios importantes con Facebook. Utilicen siempre – siempre – sus correos y realicen el proceso de validación.

Real contacto Humano

En el día número 7 escribía: “[…]lo que me encontré hoy a la tarde haciendo casi sin querer es… buscando reunirme con gente. Este ha sido el descubrimiento más asombroso de todos, por lejos. Me enteré que había una reunión de gente y yo pregunté si podía ir.”

Después de algunos días sin “contacto” con otras personas, deseaba tener una charla, tomar una birra, generar un debate. Deseaba ser social, pero social de verdad. Siempre fui de quedarme en mi casa, en frente de la computadora, perfectamente contento con todo lo social que estaba siendo desde atrás del monitor. Ahora en cambio habitaba en mi un deseo enorme de estar.

Revolución

Mi hermano fue uno de los que apareció a preguntar qué carajo me pasaba si lo había eliminado del Facebook. Después de una larga charla sobre mis motivos para mi detox, desapareció unos minutos y retornó con la siguiente frase:

“eliminé la cuenta de Facebook, a la mierda”

Y esta es quizás mi utopía, lograr que todos ustedes los que lean esto vayan y se tomen unas vacaciones de Facebook o que directamente lo eliminen. Existen miles de experiencias como la mía, sólo basta googlear un poco.

¿Cuándo fue la última vez que saliste?

Si estás leyendo esto y estás por tomar la decisión, te recomiendo hacerlo por espacio de 30 días. Obviamente, YMVV, pero entiendo que a los 15 días ya me sentía bastante desintoxicado – posta es así como uno se siente – y los últimos 15 fueron extremadamente simples, inclusive divertidos y filosóficos al ver al resto del mundo “enganchado”.

Hoy, terminando Noviembre, hace 60 días que reactivé mi cuenta. Los días posteriores al retorno uno tiende a mantener el hábito lejos y hasta me tomaba el trabajo de salir, pero al día de la fecha me lo tomo con más soda, y si bien estoy ingresando un poco más seguido trato de mantenerla lejos cuando me encuentro a mí mismo poniendo Me Gusta o compartiendo Recuerdos o haciendo ejercicio con el dedito un poco de más.

La idea es reprogramarse a uno mismo, yo desde el detox me niego a agarrar el celular después de que me suena la alarma y instantáneamente abrir Facebook. Reviso las notificaciones en el menú de forma esporádica pero tengo absolutamente todas las notificaciones push (las que hacen que suene tu celular) en todas sus formas desactivadas, ni vibracion, ni luz, ni mensajito de sistema, NADA. Eventualmente uno aprende qué es lo que le hace mal, y el ejercicio de mantener alejado este bicho por un rato te lo arroja directamente en la cara. Te vas a dar cuenta cuando te pase, tranquilo.

Aquí y ahora puedo decir que me siento consciente de los sentimientos que me invaden y los canalizo de la mejor forma que puedo, pero siempre tratando de alimentar éstos desde un lugar que nutra mi existencia, y no virtiendo estas energías – algunas de ellas muy complejas – y mi preciado tiempo en algo que todos parecemos estar empezando a rechazar colectivamente como sociedad, como humanidad.

Y ahora… ¿quién me invita a tomar un mate a su casa?

35 Comentarios

  1. Aplaudo tu decisión. Y es como el dicho aquel “dejar de fumar es facilísimo, lo he hecho miles de veces”.

    En lo personal, desgraciadamente uso mucho Facebook en el laburo (área de comunicación de una universidad) así que es imposible dejarlo del todo. Lo que sí logré fue no usarlo en casa ni en el celular, y cierto es que si no alimentás al monstruito, éste deja de crecer. Por algo últimamente está viviendo de recuerdos que uno mismo repostea.

  2. Lo peor es que esos adictos a Facebook cada vez lo hacen mas y más grande. Por ejemplo, últimamente vi que copian y pegan noticias completas en los comentarios del link recién compartido y lo peor es que la mayoría les dice “heroe, capo, grande, ahorrador de link” por el simple hecho de que no tienen que salir de Facebook para leerla. Esto va a hacer que llegue un momento en el que la gente diga “para que mierda voy a publicar si me lo roban de Facebook?”. Antes creía que Taringa era el cáncer de internet por copiar todos los posts de otras páginas pero hoy me doy cuenta que Facebook es lo mismo pero potenciado por 1000.

  3. Hace poco leí una nota sobre el tema, hablaba sobre el libro de algún gato que daba tips para hackear nuestro cerebro y hacerlo querer leer más. La idea es simple y muy realizable, cada vez que nos pica la mano para facebookear, en vez de abrir la app, agarramos un libro. Esta semana empiezo y, si puedo, hago un seguimiento para compartir los resultados el mes que viene. Buena nota, saludos!!

    • Yo leí algo similar, son técnicas que funcionan generalmente con los patrones cerebrales que nosotros mismos creamos para sobrevivir. Me parece super interesante.

  4. Es muy interesante la idea de “D-tox digital”.

    Particularmente yo, desde hace un tiempo atrás, me encuentro pensando ¿Cuantos amigos reales tengo? y ¿Que hace toda esta gente que no me interesa en mi PC? Si, los 41 me pegaron super existencialistas.

    En mi caso, casado+2 hijos+2 perros, encuentro mi tiempo para el ocio y la creatividad limitada a fragmentos de tiempo inferiores a 1 hora, (generalmente es 1 hora dividida entre comprar pan y leche, ´preparar una salsa, bañarme, etc). Es lógico que ponerse a escribir, jugar en la PC y aprender algo nuevo en este corto tiempo resulta imposible. Hasta que te sentaste y empezaste algo, ya perdiste 20 minutos.

    Acá es donde las redes sociales o jueguitos boludos en la tablet juegan un papel muy importante para poder despegarme el aliento del tipo que viajó pegado a mi en las 11 estaciones del tren Retiro – J. L. Suarez.

    Es lamentable, pero las redes sociales y los ratitos de ocio, cumplen un rol muy importante en la vida de mucha gente. Lo veo mientras viajo todos los días. La gente en los trenes/subtes/colectivos, vive prendida al Face mayormente, y me da mucha pena que así sea. Tenés 1 hora seguida sin que nadie te hable para hacer cualquier cosa que puedas hacer parado y sin moverte mucho y entras al Face a compartir fotos de la virgen, gente enferma y “noticias importantes”, no gracias. Es por eso que decidí no darle más lugar del necesario a esta actividad.

    Gracias a mi plan pedorro de telefonía celular, el acceso a la red de datos lo limito al máximo. Esto es no solo para ahorrar un poco, sino que también para realizar otro tipo de actividades como ser, leer un buen libro. Parece mentira pero en los últimos 2 meses llevo leídos más de 5 libros en el celular. Si, se puede!

    Cuando no leo, utilizo Evernote para tomar nota de ideas ridículas que luego trato de imaginar como futuras novelas de ficción. Si, se puede esto también!

    Tal vez en algún momento de mi vida pueda tener el suficiente tiempo libre para dedicarme a lo que realmente me gusta!

  5. Luego de leer esa misma sensación la sentí cuando me habían robado el celular. Estuve todo un día sin el celular (ya que tenía fiaca de ir a comprarme otro) y ahí fue donde me di cuenta de lo dependiente que era tanto de facebook (el cual miraba casi constantemente) y el whatsapp.

    Luego de esa experiencia ver facebook se transformó a unos 10 o 5 minutos al día para ver si alguien dejo algún mensaje nada mas, lo mismo con el Whatsapp, tan solo mirarlo cuando alguien me mandaba un mensaje. Incluso miro la series en Netflix y hasta videos en youtube por “capítulos” (mirar uno o dos y luego salir a algún lado a pasear y no estar pegado al monitor hasta que sangren los ojos). Te empezas a sentir como saliendo de la matriz ya que empezas a prestar más atención a ver a la gente con el celular todo el tiempo. Algo muy loco.

  6. Hace más de dos años que no abro mi cuenta de Facebook. No la cierro por una sola razón: Si necesito comunicarme con alguien del cual no tengo su número de teléfono, email u otra forma de enviarle un mensaje.
    Y ya pasaron más de 2 años sin que eso sucediera.

    Entré por primera vez con entusiasmo, quería formar parte como todos mis amigos. Pero al poco tiempo empecé a notar algo: ninguna persona posteaba noticias de que tuviesen algún problema de ningún tipo. Si aparecía un posteo con un problema, seguramente era algo que le había pasado a otra persona o en otra parte del planeta.

    Todo lo que se veía era lo “bueno”. Viajes, fiestas, cenas, productos recien comprados, y la lista vuelve al inicio, como en un bucle infinito sin tener una opción de salida alguna. Egocentrismo al 100%. YO de viaje, YO con mi auto cero km, YO cenando, YO YO YO YO….

    Y quizás eso suene a envidioso. Pero a mi no me interesa saber TODO lo que hacen los demás, de la misma forma que no me interesa compartir cosas de mi vida personal con todo el mundo.

    Quienes saben esas cosas son las personas (familiares, amigos o compañeros de trabajo) con las que tengo relación frecuente. Y algunas cosas ni ellos la saben, porque no todo lo que uno haga o deje de hacer debe ser noticia.

    Soy un bicho raro, que le voy a hacer. Pero no quiero vivir mi vida en una red “social”, donde deba esforzarme por tener un like, retwitt o corazoncitos violetas o la galletita alimenta ego que posea esa red social.

    Felicito a quienes se dan cuenta de esas cosas y aliento a quienes viven conectados a aflojarle un toque al dedito y el scroll infinito.

    Saludos a todos y nos vemos por ahí… menos en Facebook.

    • Somos dos. Yo también soy un bicho raro. Reuía del FB (y de Whatsapp también) porque no me parecía interesante, no suelo comentar mi vida privada (y menos con fotos). Hasta que vi un nicho… encontrar y ser encontrado por viejos compañeros de escuela o liceo, o amigos de la infancia en el barrio, o familiares que ni sabía que tenía. Para esa parte social, sirve.

      El FB lo tengo para eso y de vez en cuando para anotarme en algún sorteo que sé que no voy a ganar. Tranquilamente puedo pasar meses sin entrar. Además seamos sinceros, el FB (como toda red social) conspira contra la vida de pareja

  7. La verdad, a mi cerrar Facebook para siempre me costó muy poco, sobre todo cuando fuí descubriendo todas esas técnicas que usan para manejar la “masa de usuarios”, haciéndonos adictos sin sentido, sólo para estar en Face porque te dejan la sensación de que si no tenés Face, (y también Whatsapp), “no existís”. No voy a armar una revolución, pero me di el gusto de mandarlos a la mie-rda, así nomás, de puro jodido que soy.

    Ahora estoy tratando de darle menos bola al celu, y divertirme con mi perro. Saludos.

  8. Nótese, en relación al tema del scroll infinito, que por ejemplo hotmail ha cambiado una interfaz web bastante buena que dividía los correos en páginas por una que tiene scroll infinito y es una verdadera desgracia. Creo que hay algo de eso de tener a la gente embobada.

  9. Buen post, por mi parte te cuento que no lo use por 2 años tambien, me habia cansado de todo y habia visto ese juego de manejo de masas y adiccion, pero como me mude al interior y tengo a todos mis amigos y flia en la capi y estan enviciados, si queria ver fotos de sobrinos, ahijados, etc… loco, las subi a Facebook, volve a tu cuenta dejate de romper la bolas… jajajaja pero no volvia hasta que mama (la abu babosa) me pidio que haga una cuenta para que suba foto de sus dos nietitos, asi que todos volvemos.

    pero el Dtox funciono muy bien eeeeh, entro al facebook tarde y no todos los dias, oculto para siempre todo tipo de info que no sea personal y solo tengo amigos y flia (rechazo gente que apenas conozco) y ya hace rato q lo vengo llevando asi y va de 10, por otro lado, mi jermu no volvio nunca, nunca, nunca mas…aaah otra! si bien Wathsupp tiene ahora videoconferencia, testeandola a full les juro que me anda mejor la de messenger de facebook (nota, no tengo el “facebook” instalado en el celu, solo instagram y messenger)

  10. yo tengo 30 y nunca tuve redes sociales. yo soy mas del mail del skype(ahora porque usaba el messenger) y tampoco soy del celular tengo un celular de 2005 jajaja yo soy mas de la pc tengo una pc gamer y es todo lo que necesito.

    aha y uso telefono fijo tambien jajaja

  11. Quiero cerrar mi Face, pero que onda con Instagram, lo tengo con el Face?

    Se podrá hacer onda lo que hiciste con Spotify?

    • Cristian, yo tenía una cuenta con mi mail, no te sabría decir que hacer en este caso, tendrías que probar. La cuenta de FB se puede desactivar y volver a activar al toque así que podés probar sin problemas

    • No sé si será tarde ya, pero Instagram tiene su usuario propio. Tenés que configurarle una contraseña propia, y cuando cierres Facebook vas a poder usar Instagram igualmente. Lo mismo tenés que hacer con cada servicio al que te hayas registrado con tus credenciales de Facebook, porque sino vas a perder el acceso hasta que reactives tu cuenta

  12. Yo en 2014 intenté cerrarlo, y tuve recaídas, lo reactivaba y volvía a cerrarlo. Muy rara la ansiedad que me generaba, no la entiendo ahora.

    De a poco fui olvidándolo. Hoy ni ganas de loguearme. También quería usar Whatsapp, pero resulta que lo compró FB.

  13. Yo cada vez lo abro menos. De hecho, generé una cuenta para no mezclar negocios y grupos de ventas con la mía, y definitivamente terminé de desgastar mi interés por ambas en lo plástico de la web. Amistades virtuales eran las de antes, cuando el visto no existía, cuando podías pasar horas hablando de los misterios del universo con un extraño; hoy la gente tiene el ego alto, si le ponés me gusta a una foto que no les gusta te lo reclaman, si comentás algo te tiran la bronca o lo borran… y nosotros, de otros tiempos de la internet, del dialup, mirc, foros y blogs, tenemos otra idea.

    Hoy exponemos nuestra vida, pero al mismo tiempo dejamos indirectas públicas, se arman puteríos por tonteras, tenemos el compartir fácil y eso a algunos “los relaja” de la rutina, como el que ve TV basura después de una larga jornada. A otros, nos termina pareciendo tontería el scrollear el timeline, sin ir ni encontrar ese “algún lado” en algún lado. Éxitos en el desafío, que nada es imposible y, a la larga, volverás renovado o directamente encontrarás nuevas formas más interesantes de socializar con gente más real (virtuales o de carne y hueso).

  14. Yo dejé de usar Facebook hace 3 años ya, un día desactivé la cuenta y pensé cuando lo hice que a los dos días volvería a loguearme. Pasaron 3 años sin ansiedad, sin ganas de, lo único que eché de menos en su momento fue los vínculos que generé con la música. Toco la armónica y se armaron muchas fechas y contactos por facebook, sin eso realmente quedé desconectado de todos esos lugares y bandas.

    La decisión la tomé porque me encontraba, todos los días, varias horas mirando el feed de noticias. Pero lo extraño, lo que me llamó la atención, es que volvía a leer cosas que ya había leído hace un rato. Es como si subiera y bajara el scroll, como si rebotara entre cosas que había leído. Entre historias de gente que ni conocía, envidiando cosas que les pasaban, queriendo estar a la par, no sé…. era un bucle que me desgastaba y me robaba mucho tiempo.

    Hoy veo las cosas que comparten amigos o familiares y no lo extraño para nada. Veo Facebook como un gran caos de cosas sin sentido que me genera estrés de sólo pispear lo que hace otra persona ahí.

    Estoy contento con la decisión, aunque actualmente Instagram, muuuuuuuuuy levemente, ocupa su lugar. Creo que algún día me pasará lo mismo con Instagram, espero avivarme antes de perder tanto tiempo como perdí en Facebook.

  15. Bien por ti Guillermo, yo tengo 1 año y 6 meses que dejé Facebook, y no lo extraño ni tampoco pienso reactivar cuenta. Lo que me molesta de algunos sitios web es que si no tienes facebook, no puedes comentar en el foro.

  16. Hola a todos, yo ya desde un principio le tenia idea al face, supongo por que al igual que unos de los amigos por aqui, soy un bicho raro. Y solo hice una cuenta por que un amigo necesitaba que le “ayudara” en el face.
    Unicamente lo he abierto solo para ojear si mi amiguito necesitaba mas ayuda y para una que otra comunicación, del resto lo abro muy esporádicamente.
    Al día de hoy todavía lo tengo funcionando y lo uso solo de vez en cuando. Siempre cerrado, solo me logueo para dar un vistazo y si alguien anda por ahí le dedico unas palabras y luego, Cambio y fuera. Estoy entre decidir terminar con el de una vez o dejarlo para encontrar alguna que otra información, que te extraigan información o hacer maldades.

  17. Creo que necesitaba leer este post. Hace tiempo que quería dejar Facebook e Instagram, y desactivarme un poco de las redes sociales. Y creo que capaz hoy es el día. Gracias.

  18. Hace 9 meses me fui de argentina. Al facebook cada vez le doy menos bola, pero igual sigue siendo una herramienta para comunicarme con amistades y familiares a 11.000 km de distancia.

    Facebook es una herramienta, si uno la deja de usar como herramienta y la empieza a usar por ocio las cosas se trasgiversan un poco. Yo quiero cerrarlo hace rato, sobre todo por la cantidad de noticias que la gente comparte sin siquiera prestar 30 segundos de atencion a lo que hace. Peeeero, que haria para comunicarme con mi Viejo, que a dias de cumplir 75 años no puedo hacerle usar un smartphone.

    Si hoy cerrara facebook, para mucha gente que quiere mantener contacto conmigo me estaria evaporando. No mantengo fb abierto por mi, lo hago por ellos.

    Espero algun dia poder esfumarme de la red. Sobre todo que viviendo en Europa podes reclamar el “derecho al olvido” en google y borrar toda tu firma digital.

    El problema de la gente es que no ve fb como una herramienta, sino como una necesidad.

  19. Yo lo suelo hacer cada tanto. Sin embargo no con facebook porque sería al pedo (En 3 meses se cumplen los 5 años que no lo uso salvo 1 o 2 veces al año por motivos de la universidad – Algunos docentes se resisten a usar el campus virtual)

    Sino, lo suelo hacer con la tecnología en general. Cuando noto que en mis días no puedo estar sin usar la pc o el celular, o que pasa 1 hora y ya ando nervioso por usarla, corto todo por un tiempo. Ahora, después de ya 8 años de hacer esto, está más complicado porque estoy laburando con internet, pero sin embargo, tiro a la mierda el celular, las páginas con juegos o noticias, etc, y solo trato de quedarme enfocado en el laburo.

    Obviamente, así como planifico mis retiradas de la tecnología por un tiempo, también planifico mis maratones de series o videojuegos cuando logro un suceso importante en mi vida y además cuento con vacaciones jajaja

  20. Jamas abrí una cuenta de Facebook, la verdad es que no le encontre un real uso a la misma. Admito que te facilita ciertas cosas, pero ese es solo el señuelo, no hay nada que sea pueda hacer exclusiva y puramente a traves de Facebook, siempre hay una alternativa aunque sea mas complicada.

    He quedado afuera de reuniones, fiestas, cumpleaños, etc., pero solo al principio. Basta con recordarle a la gente que no tengo Facebook para que ellos bajen a la tierra y me avisen por Whatsapp o me llamen por teléfono.

    En fin, actualizando el famoso dicho “…La religión es el opio de las masas…” Digamos que “… Facebook es el opio de las masas del siglo XXI…”

    • A decir verdad, la gran mayoría de las cosas que usas (inclusive fuera del mundo del software), siempre tienen una alternativa, más simple o complicada. Por lo tanto no es en sí una razón, quizá más un capricho personal pensando que no vas a “morir electrocutado” (en referencia a Les Luthiers).

      En el caso que hayas hecho uso de todas sus funciones durante algún plazo mediano, ahí si habría al menos una razón más definida.

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