Parece más, pero en mayo del año pasado fue cuando Nvidia lanzó su nuevo rey de la gama alta, la ahora archiconocida y popular Geforce GTX 1080, nos sorprendió a todos con unas frecuencias de reloj que iban más allá de lo que acostumbrábamos a ese entonces, manteniendo los estándares de temperatura y consumo que la generación anterior ya había asentado. También haciendo gala de un nuevo tipo de memorias de video, las GDDR5X que nos prometían una mejora del ancho de banda en transferencias secuenciales.

Luego de este exitoso lanzamiento Nvidia preparo otra solucion mas economica para cubrir el siguiente escalón la GTX 1070. Esta no poseería las afamadas memorias GDDR5X, pero pese a los recortes mantenía esa relación entre el consumo y la performance que nos había deslumbrado en la presentación de la GTX 1080.

Gracias al retraso de AMD, sin esfuerzo ni competencia, estos dos modelos fueron los líderes indiscutidos en sus correspondientes segmentos durante más de un año.

El contraataque de Vega

Hasta Agosto de este año, Nvidia reinaba en las gamas Alta y Media-alta sin demasiadas complicaciones. Si bien el lanzamiento de la serie Vega de AMD no fue el éxito que todos esperábamos antes semejantes especificaciones, que ni siquiera con las flamantes memorias HBM2 (que nos ofrecen un ancho de banda superior a todo lo que se había visto hasta ahora) pudieron marcar la diferencia. Aun así, el modelo más económico de la serie la RX Vega 56 surgió como una ofrece una buena alternativa, ya que se ubicaba tanto en precio como en rendimiento entre los modelos GTX 1070 y 1080, para que tanto fanáticos y detractores puedan elegir la placa que más se ajusta a sus necesidades sin tener que conformarse con modelos de gamas inferiores.

Si bien no había perdido la batalla, Nvidia ahora volvía competencia en el sector.

Las memorias HBM nos ofrecen maravillas, pero todavía no somos capaces de aprovechar su verdadero potencial.

La brecha que se cierra

Recientemente Nvidia reanudó sus esfuerzos por mantener el dominio en la gama alta, lanzando al mercado una placa que compita de igual a con la RX Vega 56 de AMD. Para ello, sin mucho esfuerzo, modificó su chip GP104 utilizado en la GTX 1080 con un ligero recorte sumado a las ya archiconocidas memorias GDDR5 para mantener el costo por debajo de la GTX 1080 y evitar canibalizar sus propios productos. Así nació la GTX 1070 Ti, el resultado es sorprendente ya que la placa cumple con todo lo prometido y es la competencia perfecta al modelo de AMD dejando muy en claro otra vez, que el ancho de banda no es algo para preocuparse en el futuro cercano y que las memorias GDDR5 todavía gozan de varios años de vida útil.

No todo es color de rosa

Ahora si bien es una placa excelente en precio/performance para el sector y pese a sus recortes, el rendimiento de esta placa está demasiado cerca de la GTX 1080. Tanto es así que Nvidia bloqueo de fábrica el overclock de esta placa para que los fabricantes no puedan ofrecer versiones mejoradas que pudiesen llegar a canibalizar las ventas de la GTX 1080. Esto no cayó nada bien tanto a los fabricantes, como a los consumidores entusiastas, que esperaban obtener un mayor rendimiento “out of the box”.

Si bien tiene sus contras, es innegable que por su relación precio/calidad, es una alternativa a tener en cuenta en esos presupuestos donde 100 USD de diferencia pueden significar una mejora más apreciable aumentando memoria o almacenamiento SSD. Más aún en el caso de los power users, que sabiendo donde tocar, puedan exprimir aún más esta placa con un poco de ese overclock prohibido para hacerla la reina indiscutida del sector.

3 Comentarios

  1. La pregunta del millon es: tengo una 1070, conviene pasarme a una 1070ti? O también : estoy por comprar una 1070,junto un poco mas y me voy por la ti?

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