Era el verano del 89, estabamos de vacaciones aprovecha la hiperinflación de Alfonsín en Perucho Verna (Cerca de San Jose, Entre Ríos) y a mi viejo, aprovechando sus vacaciones, se le ocurrió la genial idea de usar la parcela que no tenía uso en el campo de mi abuelo, por lo sería productor agropecuario por un tiempo con una sola meta: cosechar su propia producción de papas.

Cómo todo buen hijo, tuve que ayudarlo, y aún a pesar de mis por entonces muy cortos 7 años, aprendí a manejar el tractor y también un poco el arado, en ese momento supe un par de cosas:

  • El trabajo de campo es algo muy forzado, y por lo tanto, no es lo mío.
  • Después del arado, viene la siembra, que significa ir plantando, caminando al lado del surco.
  • Las incidencias climáticas tienen una preponderancia impresionante en este fascinante mundo.

Una mañana mientras sembraba, veo un globo bastante desinflado a un lado del campo y me acerco (convengamos que en un campo no existen muchas cosas que llamen la atención). El globo (muy lindo y de un material resistente) tenía atada una tarjeta, protegida con esos plásticos que se usan en las credenciales/cédulas, era algo muy bien hecho, y decía algo parecido a esto:

“Hola amigo: Si has recibido este globo-carta estás automáticamente invitado a mi cumpleaños número 15, que se realizará el día 2 de diciembre de 1988 en la estancia San Fernando, en Esperanza, Santa Fé.

Sólo te pido que llames al 03XX-XXXX para confirmar tu presencia!

Una amiga lejana, Lucía”.

¿Habrá alguien contestado a la invitación? 30 años antes las cosas eran diferentes, y a veces, para mejor.

Considero que ese “envío genérico sin un destinatario en particular” fue el primer SPAM que recibí en mi vida. Llegó a más de 300KM de su salida por aire (algo bastante impresionante) y lógicamente, el globomail fue recibido posteriormente al cumpleaños de Lucía.

Siempre me pregunté la razón por las cuales alguien invitaría a desconocidos a una fiesta tan importante ¿Falta de amigos? Quizás vivir en una estancia en el medio de la nada no era lo mejor para alguien tan joven. Cosas que quedarán en el más profundo de los misterios.

También recuerdo que el año 1990 fue el año donde más papas comí en mi vida, peor eso ya es otra historia.

6 Comentarios

  1. Es un poco triste la historia, y más que una niña de 15 años, que es una de las celebraciones más importantes en la vida de cualquier mujer latinoamericana, tenga que usar globos para invitar a desconocidos a su fiesta.

    Espero que mucha gente haya asistido y que haya sido para ella un día memorable.

  2. Ojo que a lo mejor era una especie de experimento social para ver qué salia… Dudo mucho que sólo se invitara por ese medio.

    Quiero creer que tenían una cierta lista de invitados y unos 20 lugares para los desconocidos que recibieran el globo y se atrevieran a ir. Porque supongo que la mayoría de los que han encontrado ese globo decidieron hacer caso omiso.

  3. Qué buena historia Guille, me hace acordar a la suelta de globos que hicimos por el año 88 en la escuela con nuestros nombres y terminaron enviando una carta desde la Rioja.

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